chayane escribió: ↑26 Sep 2026, 17:58Así que el ejército era fiel pero no "participarían" en una guerra civil a lado del Monarca al que juraron fidelidad, menuda lealtad y honor militar.
Usted no tiene ni idea de fidelidad; dejemos lo del honor,
1. La fidelidad no es a la persona sino a la nación. No es algo que se aplica a uno u otro según le convenga a sus argumentos.
2. En otoño de 1918 el ejército alemán estaba al borde del motín. Como lo había estado el francés el año anterior, o como había ocurrido con el ruso, y estaba a punto de pasar con el austrohúngaro. En tal caso ¿quién es más fiel? ¿Quién dice la verdad o el adulador?
Un general podría decir «no se preocupe, majestad, que esto lo tenemos controlado con cuatro tiros». Supongo que luego consolaría al pobre káiser cuando fueran a fusilarlo. O podría describir la realidad: que sus soldados no le obedecerían. Insisto ¿Quién es más fiel?
El punto es que hay abdicaciones y abdicaciones, una abdicación real es por ejemplo el caso de la Reina Margarita de Dinamarca que abdicó en el momento que lo decidió mientras contaba (y cuenta) con la aceptación mayoritaria del pueblo danés, caso diferente el de Rey Juan Carlos que tuvo que abdicar motivado por el creciente rechazo público y para salvar a la institución de la corona.
Sí, ese rey que paró un golpe de estado. También en España abdicó Alfonso XIII porque creía que, si intentaba mantenerse en el trono, se produciría una crisis civil.
Fue expulsado del trono, "lo renunciaron" como decimos en Ecuador.
Abdicó, y eso es histórico. A pesar de lo que hiciera el canciller, a pesar de lo que dijera Groener, podría decir «voy a luchar por el trono de mi familia», y no lo hizo. Entre otros motivos, porque Hindenburg le advirtió que era probable que el ejército no obedeciera sus órdenes. Al decir «el ejército» no hablo de generales, sino de soldados.
Cualquier otra cosa que diga no son sino elucubraciones suyas que en nada ayuda a sus argumentaciones.
El ejército en un acto deshonroso por un lado y de sensatez por otro lado ignoró el juramento de lealtad al Kaiser.
Falso, como ya he dicho.
En mi opinión el juramento hacia Hitler era solo una escusa de algunos generales muy cobardes para atentar contra el dictador, muchos con la actitud de "mientras Hitler esté vivo no haré nada", pero si Hitler hubiera muerto el 20 de julio y al igual que los Mariscales de la Primera Guerra hubieran formado un gobierno para la capitulación con la participación de los políticos reprimidos por Hitler, en cuanto a los nazis serían apartados por las buenas o por las malas, ¿posible guerra civil?, cierto pero en julio de 1944 el ejército todavía tenía las de ganar, algunas unidades como las WAFFEN SS sabían por experiencia propia que la guerra estaba perdida, el lema hubiera sido "acabemos con esta locura cuanto antes".
Efectivamente, es
en su opinión que para nada concuerda con las opiniones de quienes han estudiado el régimen nazi.
Insisto. Según sus argumentos, un grupo de espadones retirados, que no tenían ningún contacto con la población civil y que eran vistos como fósiles del anterior régimen y de Weimar, iban a hacerse con el poder. Mientras, Goering, Himmler y Bormann, que estaban en el búnker, se dejarían apresar (supongo que por la guarnición, que era de las SS, a las órdenes de Himmler) mientras dejaban que los golpistas se hicieran con el poder. Desde luego, los mandos en activo preferirían subordinarse a un gobierno golpista y no a la cadena de mando. A fin de cuentas, es lo habitual en un militar, desobedecer. Mejor dicho, es lo habitual en Ecuador, lo ha sido en España, pero no había ninguna tradición de eso en Alemania.
Aparte, insisto en lo otro. Supongamos que Gordeler y los suyos se hacen con el poder y que, de paso, nieva en el infierno (bastante más probable). Envían un delegado a Estocolmo y busca a Bernardotte, que a su vez llama a las embajadas inglesa y estadounidense ¿Cuál sería la respuesta?
Pues se la digo yo: rendición incondicional. Más detalladamente:
– Rendición ante las tres partes (Estados Unidos, Reino Unido y Unión Soviética).
– Negativa total a negociar nada o a aceptar capitulaciones parciales.
– Rendición de las fuerzas militares alemanas y entrega de las armas, en el sitio. Nada de retiradas en orden a Alemania.
– Ocupación militar de Alemania por las tres potencias.
– Juicio a los criminales de guerra por los aliados. Nada de jurisdicción alemana.
Además, se haría lo mismo que con los italianos ¿Que no lo aceptan? Pues seguimos con las ofensivas y los bombardeos.
Entonces, Gordeler decide que no hay nada que hacer, y da la orden de capitulación. Todos los alemanes, incluyendo el ejército, acepta la orden.
Ahora, explíqueme cómo puede ser que ese ejército alemán, que según usted no era leal, acepta esa orden de dejar las armas y ponerse en manos de sus enemigos. Pero sigamos.
Supongamos que ningún general decide hacerse con el poder (por lo visto, el sucesor según el decreto de 1941 no merecía lealtad, pero sí un golpista civil y unos cuantos generales retirados) ¿Qué ocurriría?
Me imagino que usted piensa que entonces los alemanes en el Oeste se hubieran rendido, y los aliados hubieran realizado un avance fulgurante hacia el Este, hasta apresar por detrás a los que seguirían resistiendo a los rusos. Pero…
– No sé si recuerda que estaba a punto de producirse una crisis de suministros (se seguía dependiendo de las playas).
– La memoria del casi desastre de Salerno infundiría prudencia.
– Incluso tras la rendición de Japón, hasta dos semanas después no se envió una primera misión aerotransportada a Atsugi.
Lo más probable: se hubiera producido un avance más o menos rápido (con patrullas mixtas ordenando deponer las armas), y un asalto aerotransportado a los puentes del Sena (a lo sumo, del Mosa, pero estaban demasiado lejos) para bloquear retiradas. Luego se seguiría hacia el Rin y el Elba; probablemente se enviaran esas patrullas citadas por delante. Pero…
– A ritmo de jeep (60 km/h), sin parar, sin interrupciones (ni puentes destruidos, ni controles, y disponiendo de combustible) hay entre 30 y 35 horas entre el este de Caen o desde las vanguardias de Patton, hasta Berlín.
– Me parece altamente improbable que se hubiera seguido a ese ritmo y que se hubiera conducido de noche. Aunque solo por el riesgo de emboscadas, de accidentes, más los retrasos por tener que dar rodeos, las paradas en los controles, etcétera.
– Los jeeps no aceptaban la gasolina alemana de bajo octanaje. Hubiera tenido que buscarse gasolina de aviación, incorporar camiones de combustible a las patrullas (por terreno hostil, lagarto, lagarto) u operar con apoyo aéreo.
– En la práctica, solo se disponía de C-47- Una estrategia sería enviar patrullas hasta un aeródromo, capturarlo (a corta distancia, hasta el Sena o el Mosa, con paracaidistas) para suministrar a los vehículos, o incluso emplear coches y camiones alemanes capturados con gasolina alemana. Aun así, me parece improbable que se llegara en menos de tres días hasta el Rin, y dos o tres más hasta Berlín.
– Lo que hubiera sido posible, sobre todo si se veía que no había resistencia, sería que se enviasen pequeñas patrullas a los capos de prisioneros.
– Si había algún tipo de resistencia, el avance sería más lento. Insisto, en la realidad solo a partir del 17 de agosto de 1945 se empezaron a enviar patrullas de las OSS que saltaron sobre campos de prisioneros, pero el puente aéreo con suministros comenzó el 25 de agosto (sin aterrizar, lanzando alimentos sobre los campos) y el 28 de agosto se aterrizó en Japón.
– Y quedan cabos sueltos que terminan de dinamitar su tesis. ¿Qué ocurriría si los Aliados detectaban movimientos alemanes, es decir, retiradas de tropas por Francia? El general Eisenhower tenía meridianamente claro que su objetivo estratégico era destruir al ejército alemán, no dejarlo marchar a casa para que se reorganizara. Ante el menor indicio de convoyes en movimiento, los Aliados habrían intentado obligar a esas columnas a rendirse mediante panfletos y ultimátums coercitivos; y si no lo hacían, habrían sido atacadas y trituradas sin piedad desde el aire. De producirse esos combates, el avance aliado habría sido necesariamente más lento, cauteloso y metódico, destruyendo cualquier cronograma utópico de los conspiradores.
– El otro cabo suelto es el Este. En la realidad de 1945, cuando hubo unidades de las Waffen-SS que se negaron a rendirse a los rusos e intentaron forzar su capitulación exclusiva ante los estadounidenses en el Elba, los mandos norteamericanos rechazaron a los que querían cruzar y emplearon su propia artillería para apoyar a los soviéticos. ¿Qué habría ocurrido en 1944? Pues que los alemanes no habrían podido resistir un efecto pinza similar. Me parece indudable que las aviaciones británica y estadounidense habrían actuado sin contemplaciones contra las factorías de armamento, los nudos ferroviarios y la logística del Reich. Lo más probable habría sido un «sálvese quien pueda» generalizado, con las unidades alemanas retirándose de manera más o menos organizada, pero sufriendo ataques tanto estadounidenses como soviéticos si seguían empecinados en resistir. Eso, claro, si las unidades no se disolvían por el pánico a verse rodeadas por la espalda.
– Por último, hay que recordar que, en el verano de 1944, aunque aún no se habían delimitado con exactitud sobre el papel los flecos anglo-estadounidenses (de hecho, Churchill y Roosevelt andaban a la greña por ver quién se quedaba con los puertos del noroeste), ya se había decidido formalmente la división de Alemania con la URSS. Ante un colapso en el Oeste, habría sido jurídicamente obligatorio que los estadounidenses se detuvieran en las líneas de demarcación acordadas con Stalin; desde luego, nada de una cabalgada loca hacia el Este saltándose los pactos de las potencias.
Y mientras tanto, seguiría nevando con fuerza en el infierno, suceso que insisto que es muchísimo más probable que el triunfo político de Goerdeler.
P.D.: Fueron precisamente las Waffen-SS las que más se resistieron a aceptar la rendición en la realidad. Eso de que «sabían que la guerra estaba perdida» y por tanto se habrían apartado amigablemente es una falacia. Una cosa es saber que no puedes vencer numéricamente, y otra muy distinta es aceptar una rendición incondicional que disuelve tu estatus y te entrega al enemigo. Como mínimo —y ya se ha comentado—, el estamento militar habría intentado forzar un armisticio tipo 1918 pero exigiendo las fronteras de 1938. Cualquier otra cosa, en un momento en el que los soldados alemanes aún pisaban el Sena, el Cabo Norte, Creta y Curlandia, habría enviado a Goerdeler directamente a esquiar al infierno a las pocas horas de asomar la cabeza.