
Pues yo sí espero con ansias el disparo de ese injerto, sí, injerto, porque eso es lo que es. Desde hace años hemos comentado, y no sólo colombianos, también europeos y latinoamericanos de otras latitudes y longitudes, que esa instalación se antoja demasiado complicada tirando a "misión imposible". Pero bueno, si lo consiguen, pues a celebrarlo con un disparo, que ojalá muestren hasta el final, ya saben, para que no genere duda que quedó bien hecha.
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».