Tal vez por el tenor de mis palabras se da a entender que creo que es algo malo, pero no es así. Sólo quería dejar claro que si la intención de la derecha es desmantelar las reformas completamente, no lo podrán hacer, ya que deberán ponerse de acuerdo con las fuerzas de la izquierda y centro-izquierda, las cuales jamás darían sus votos para un "borrón y cuenta nueva" como pretende el usuario j@vier. Y si se dieron cuenta, puse "izquierda y centro-izquierda" porque desde la próxima elección el panorama político en Chile cambiará radicalmente, dejando en el pasado los dos grandes bloques para agregar uno nuevo, la izquierda más dura. Una reedición de los "3 tercios" que jamás dejaron de existir en este país.Fulvio Boni escribió:White|Soldier escribió:el nuevo Parlamento que debería llevar a cabo dicha labor va ser electo por el nuevo sistema electoral proporcional. Los números no les alcanzan, tanto a unos como a otros, lo unico que les queda es llegar a un acuerdo, ya que los quorums supra mayoritarios siguen ahí, intactos.
Tan malo es aquello ?
La Política de los acuerdos funciono mas bien que mal durante mas de 20 años.
Y si no hubiera sido por una panda de engrupidos soberbios e incompetentes que polarizaron al país a niveles jamás vistos desde el gobierno de Pinochet con su imbecilidad de la retro excavadora el estado actual del país sería razonablemente mejor, pero lo mas importante no sería necesario reconstruir para evitar el desastre dejado a futuro en lo económico y social por el legado del "Terremoto/Tsunami/sequía / aluvión/ erupción " llamado "exelcsxio" segundo gobierno de Bachelet y sus reformas efectistas al baño maría
Yo no estoy en contra de los acuerdos, para nada, sólo analizo según creo serán las cosas. La posición de j@vier es la de la derecha más intransigente, y esa derecha no contará con los votos, ni ahora ni nunca para ser mayoría, de la misma forma que la izquierda más "ultra" tampoco cuenta con dicha fuerza, lo único que les queda es tratar de lanzar cebos al centro político, es decir, aflojar en sus requerimientos y aceptar que no cuentan con la fuerza política para cumplir al 100% sus aspiraciones.






