Fuerzas Armadas
Publicado el 24/Julio/2013 | 00:49
Por: Rafael Oyarte
[email protected]Las Fuerzas Armadas, constituidas por las fuerzas de tierra, mar y aire, son las encargadas constitucionalmente de resguardar la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de nuestra nación, siendo misión de la Policía Nacional la protección del orden interno y la seguridad ciudadana. Para el cumplimiento de esas misiones específicas, sus miembros son entrenados e instruidos para llevar a cabo esas delicadas funciones.
En principio, entonces, los institutos armados no deben participar en labores de protección interna, ni la Policía actuar en labores de defensa nacional, salvo que existan situaciones de extrema gravedad, como ocurre cuando se debe declarar el estado de excepción: guerra internacional o interna, agresión externa, desastres naturales, grave conmoción interna o calamidad pública. Estos son los únicos eventos por los que, constitucionalmente, las Fuerzas Armadas pueden intervenir en asuntos de carácter interno y la Policía en cuestiones relativas a la defensa exterior.
El hecho de destinar a las Fuerzas Armadas a resguardar cuestiones relativas al orden interno o utilizarlas en labores policiales, no solo que las desvía de su misión constitucional sino que las desnaturaliza. Hay quienes opinan que no se requiere de Fuerzas Armadas, pues no tenemos en ciernes ningún conflicto internacional, por lo que se muestran partidarias de que se transformen en una especie de gendarmería o derechamente que desaparezcan, para lo cual se suele poner de ejemplo el caso costarricense. No se debe olvidar el caso mexicano y las consecuencias de utilizar a las Fuerzas Armadas en el combate al narcotráfico. Tampoco se pueden olvidar los problemas de los países sin estos institutos frente a amenazas externas.
Lo anterior no solo implica desconocer que tenemos un peligro latente en la frontera norte, no solo por la actuación de irregulares sino porque en caso de combates entre esos elementos y los miembros de la fuerza pública colombiana se pueden producir serias afectaciones a nuestra nación. Por otra parte, no se quién puede garantizar que nuestro país, en un futuro, no se halle involucrado en un conflicto internacional (¿se atrevería usted a asegurarlo?).
Las naciones deben contar con Fuerzas Armadas profesionales y preparadas para enfrentar esas contingencias, las que si bien no se desean no pueden ser descartadas con irresponsable liviandad. Tener Fuerzas Armadas que cuenten con el material necesario para la defensa nacional son el mejor factor disuasorio de un conflicto. No podemos olvidar que nuestro país ha enfrentado guerras internacionales y que sufrió la ocupación de parte de su territorio con todas las consecuencias nefastas que ello implicó. Se debe alejar de nuestras Fuerzas Armadas todo intento de politizarlas. Cuando ello ocurre los resultados pueden ser terribles, no solo para la institucionalidad democrática de la nación sino para las necesidades de la seguridad nacional. Que las Fuerzas Armadas cuestan, eso es indiscutible. Pero hay algo que cuesta muchísimo más: la derrota.