Ya se ha dictaminado que saldrá de la cárcel el etarra, asesino, y verdugo de Ortega Lara. Algunos ya se adelantan diciendo que no es el Gobierno, que ha sido la Audiencia Nacional.
Pero claro, la Audiencia Nacional, compuesta por jueces, igual que el Tribunal Supremo, y el Consejo General de Poder Judicial, éstos últimos designados, en gran parte, a dedo por el gobierno, exime de responsabilidad a sus amigos que les han nombrado.
¿Y el Fiscal general del Estado? Que también es designado por el Gobierno. ¿Que hace? ¿Cobrar y aguantar el chantaje terrorista?
Hasta noviembre del año pasado se hablaba de los jueces de ZP, y ahora resulta que éstos jueces han sido designados de igual forma que Aznar designó a su sucesor Rajoy, es decir a dedo.
Mañana a este terrorista le van a hacer un homenaje por su triunfo. Y a los españoles de a pié nos tocará agachar las orejas, tragar saliva, y aguantar otros tres años más.
La excusa es "aplicar la ley", pero la aplican defectuosamente o interesadamente. En las noticias de TVE1, en el teletexto se ve claramente la manipulación, diciendo que están obligados por el artículo 62 del Código Penal, y en ese artículo no dice que haya que soltar a un criminal que esté enfermo, sino que
se puede conceder el tercer grado,
nada de que tenga derecho, este torturador. Máxime cuando en dicho artículo "se condiciona" a la peligrosidad del reo. Es decir ¿Hay alguien más peligroso que un terrorista, asesino, que ni siquiera ha reconocido su culpa ni pedido perdón a los familiares de sus víctimas?
De pena,
