Efectivamente, el nuevo Libro Blanco australiano parece decantarse exageradamente por el vector submarino. Independientemente de que los números sean realistas al día de hoy, esa preferencia no está exenta de lógica.
Que China, que es ya una superpotencia, se va a convertir en una superpotencia de alcance mundial equivalente a EE.UU. parece un escenario de los más probable.
Que va a existir una rivalidad entre ambas para controlar lo que cada una considere sus áreas de influencia y, en concreto, el acceso a los recursos que precisan, parece igualmente probable. Otra cosa es que eso suponga una nueva Guerra Fría o no. La historia no acostumbra a repetirse, aunque algunos escenarios puedan recordar a otros del pasado.
En esa tesitura, un país como Australia que hasta ahora era "la perifería del mundo", las antípodas, pasa a estar en medio del cotarro o muy cerca.
Por demografía e, incluso, por potencia económica, Australia no puede aspirar a ofrecer una disuasión efectiva en todos los campos frente a fuerzas como la de China o, por poner por caso, la India (cuyo rearme tiene más que ver con China que con su tradicional enemigo Pakistán).
El arma submarina es, sin embargo, si las cosas se ponen calientes, un medio de disuasión y defensa muy poderoso. Bien utilizado, devuelve con intereses el esfuerzo y dinero empleado en él.
Dicho de otra manera. Con una docena de escoltas y un par de LHD Australia se asegura su participación en misiones conjuntas internacionales, e, incluso, cierta capacidad de actuación "independiente" en su vecindario (Nueva Guinea, Timor). Con una docena de submarinos (a priori una cifra desproporcionada con respecto a lo otro) se asegura, hasta cierto punto, una autodefensa aunque no cuente con demasiada ayuda.
Lo que no he visto es si ya tienen claro que modelo de submarino van a construir, hay posibilidades para el S-80?
Como S-80 probablemente no. Lo que busca Australia es un buque aun más capaz. Digamos que el S-80 sería la carta de presentación de Navantia para colaborar en el nuevo proyecto de submarino que, preferentemente, sería construido en Australia.
El proceso, en principio, guarda muchas similitudes con el que llevó a la construcción de los Collins. En aquel momento no había ningún submarino en el mercado que se adaptase a las exigencias asutralianas, por lo que hubo que optar por un diseño nuevo más o menos basado en diseños existentes. La diferencia es que ahora Australia, que ya sabe lo que es construir submarinos, quiere tener un papel más activo, de hecho principal, en el diseño de sus nuevos buques. Simplemente son conscientes de que necesitan socios tecnológicos para determinadas partes del proceso.
Saludos