El mayor productor del mundo y el mayor consumidor del mundo, acusan a un tercer país, que ni siquiera se interpone geográficamente entre ambos, de ser el responsable del tráfico...
Esto del “cartel de los soles”, es el peor guion de Hollywood que han hecho. Estoy convencido, que para robarle el petróleo a otros países de la OPEP (Irak, Libia, Irán…) se han inventado mejores guiones (y no, ¡ya no usen por favor el guion de las “armas de destrucción masiva”!, que ya esa película la vimos

).
Era mejor que dijeran abiertamente, que no pensaban pagar el petróleo que va a extraer la Chevron, a la que la misma Washington le acaba de renovar la licencia.
Pero esta acción de Washington (que llega en el momento de mayor desprestigio nacional e internacional de la administración Trump), tiene una
vertiente militar que creo nadie ha mencionado hasta ahora: permitirá a Washington agudizar el cerco político, económico y militar, para impedir que Caracas solvente los graves problemas de operatividad de sus fuerzas y se rearme (TOE incompletos, blindados “pintados de blancos” transferidos por su ejército a su gendarmería y policía (para orden público) sin sustitución directa, aeronaves siniestradas sin reemplazo, nuevas capacidades congeladas en el tiempo, desangre de recursos en “modernizaciones” de viejos equipos occidentales, innumerables prototipos de sistemas de desarrollo nacional sin llegar a la producción en serie…).
Caracas cree que va a solucionar este cuadro de cosas que le plantea Washington (con su estrategia de “máxima presión”), con innumerables marchas (incluidos bailecitos “brincaitos” y consignas), remitidos y sentidas cartas públicas, recolección de firmas, rezos en las iglesias evangélicas y discursos...
Si Caracas sigue con la guardia baja, correrá la misma suerte de Trípoli y Damasco.