
Si A Uribe, que en su momento llegó a contar con 80% de aprobación a su mandato, no le aprobaron ni pasaron leyes y reformas que él quería hacer, menos este TorPe con un desaprobación cercana al 70%. Es por eso que a Petro le toca ventilar su constituyente con amenazas de incendiar al país desde la calle, como hizo en 2021, con la pequeña diferencia que nadie le jala a la idea.
A Petro se le olvida que la última constituyente que se hizo, por allá en 1989/1990, fue porque nació de una iniciativa popular masiva, mayoritaria, que se aprobó en elecciones - séptima papeleta - no porque la haya impulsado político alguno. Y cuando aparece un político a impulsarla, pues simplemente no pasa, no es aprobada.
Es por eso que genera cierta preocupación la idea del inepto, porque no tiene apoyo popular, le sale todo mal, y su única forma de mover algo es moviendo a sus criminales milicias y primeras líneas. Lo malo para él es que ya quedó descubierto ante muchos más colombianos - no ante nosotros acá en el foro, porque ya muy bien lo conocíamos de antes - y eso le juega en contra.
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».