Sin duda, sin personal submarinista en sus naves las capacidades de operar submarinos se pierde paulatinamente. A menos que consiguen instructores que operen U-Boote tipo 209/1300 tienen la mitad del problema resuelto. La otra mitad es conseguir los submarinos.ALEXC escribió:Pues eso denota el otro problema de la ARV - de los tantos que ya tiene a cuestas- y es la falta de personal entrenado y calificado.sahureka escribió:Para ponerse en funcionamiento, el GC-24 necesita una tripulación que debe ser entrenada en el barco para las misiones, esto lleva algunos meses, mientras que la tripulación del GC-23 ya está capacitada, por lo tanto, el tiempo para poner en funcionamiento el nuevo GC-24 será muy corto
Salud a todos
Si van asignar la tripulacion del hermoso coral "Naiguata" al nuevo GC, como pensaban poner entonces en operacion el GC- " Comandante eterno ...." antes del accidente del GC-23 ??? ... estaban esperando que se les hundiera un buque para asignarle tripulacion al GC-24 ??... no tiene sentido.
Se supone que la tripulacion de un buque se debe de preparar muchos meses atras antes de poner en operacion el buque, incluso en el caso de los oficiales asignados al buque que va entrar en operacion, deben de llevar años en servicio y haber pasado por la tripulacion de varios buques de su armada.... un capitan de corbeta o fragata no se forma en "meses".
Si es verdad que van asignar la tripulacion del coral "Naiguata" al nuevo GC-24, pues deben de tener un problema bien grande para formar tirpulaciones en la ARV.
Y lo mismo debe estar pasando con las tripulaciones de los submarinos, porque donde no hay submarinos operativos, pues tampcoco hay forma de preparar bien a las tripulaciones de estas plataformas... a menos que la ARV haya encontrado la manera de entrenar buenos submarinistas sin submarinos lo cual no creo.
Para este caso del GC-23, no debería representar mayor problema una transferencia. La pregunta es si realmente la ARV y DIANCA estarán en la capacidad de terminar el ensamblaje del GC-24. Así las cosas, sin tener acceso a fuentes sobre el tema no queda más que especular. Ahí debe haber por lo menos 2 soluciones:
1) Reparar el GC-24
2) No hacer nada y distribuir la tripulación en otros buques
Para reparar el GC-24 tendrían que buscar una vía de evadir el embargo de la Unión Europea para tener acceso a Navantia o a un tercero que esté dispuesto a proveer repuestos y mano de obra especializada. Para ello deberían disponer de cierto presupuesto y un canal logístico que les haga llegar las piezas faltantes y el personal necesario. Y eso debe tomar más „de unos meses“.
No hacer nada es probablemente la mejor opción. Tal vez simplemente olvidar el tema sea lo mejor ante la falta de recursos y distribuir el personal del GC-23 para reforzar las tripulaciones de las OPV restantes o, en el peor de los casos, de los demás buques de la flota.











