
Muchos podrán decir que soy cansón, pero es mejor dejar bien en claro éste asunto, es decir, lo de las liberaciones recientes:
Defesanet 14 Fevereiro 2009
Terra Magazine 10 Fevereiro 2009
Gen Augusto Heleno: "No hubo interferencia en la misión"
Aloisio Milani
Terra Magazine Brasil
Dieciocho brasileños en dos helicópteros participaron directamente en la operación de rescate humanitario de seis rehenes secuestrados por las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo guerrillero colombiano.
En Manaos, lejos del territorio colombiano, estaba un general del ejército brasileño que coordinó todos los preparativos para la actuación brasileña en la negociación del conflicto armado que enfrenta Colombia, el Comandante Militar de Amazonia, General Augusto Heleno Pereira.
Pereira le cuenta a Terra Magazine detalles de la operación que transformó durante 8 días al grupo de pilotos y técnicos de aviación, entrenados para la guerra, en agentes humanitarios bajo las orientaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Durante la charla, el general de cuatro estrellas se exime de cualquier comentario político sobre las Farc, su acción armada o la posición de Brasil en el evento: "Como militares, no estábamos involucrados políticamente. Estábamos trabajando con la Cruz Roja, haciendo valer todo su histórico como entidad neutra para tener éxito en una misión de rescate humanitario. Esa era nuestra misión".
Heleno cuenta que los dos helicópteros Cougar y sus tripulaciones viajaron completamente desarmados, una exigencia de la negociación. "Partimos del principio de que la negociación anterior fue positiva, fue exitosa", explica.
El general no reportó que aeronaves colombianas hubiesen interferido en la acción de rescate, como en su momento relató el reportero colombiano Jorge Enrique Botero a Telesur, canal multiestatal liderado por Venezuela.
La versión de la presencia de las aeronaves sobrevolando la zona fue corroborada luego por el periodista Daniel Samper Pizano, miembro de la comisión humanitaria, y por el propio ministerio de defensa colombiano, que alegó que estaban por encima de los 20.000 pies de altura.
"No hubo interferencia en la misión. No nos molestaron. Leí las noticias de que aviones siguieron los helicópteros, pero el único ruido de la historia fue el propio relato del reportero que comentó eso. Todo sucedió dentro de lo establecido", dice.
Terra Magazine: ¿Cómo surgió la operación de rescate? ¿Cómo fue convocado el Mando Militar de Amazonia?
Augusto Heleno: Fuimos accionados inicialmente sin saber lo que sucedería. No sabíamos que habría una operación de rescate humanitario de rehenes en Colombia. Poco a poco fuimos enterándonos de la misión. La primera decisión -y eso no fue decisión nuestra- fue una determinación del ministerio de defensa bastante lógica: deberíamos usar los helicópteros Cougar, porque eran fácilmente identificables como helicópteros que no eran comunes en aquella zona de acción. Las aeronaves estaban bajo el mando del coronel Achiles Furlan, del 4º Batallón de Aviación del Ejército.
¿Y deberían ir con la bandera brasileña?
No. Pasamos algún tiempo discutiendo si los helicópteros serían totalmente pintados con el emblema de la Cruz Roja o si solamente recibirían adhesivos que no identificaran los helicópteros como típicamente militares. Llegamos a la decisión de que vendría un técnico para colocar solamente los adhesivos.
¿Cómo se preparó la tripulación?
Supimos dónde sería la misión, la primera etapa de la misión, los pilotos determinaron el mejor trayecto, decidimos hacer algunas escalas, porque nosotros tendríamos tres tanques suplementarios dentro del helicóptero por cuestiones de seguridad. Eso aumenta bastante su autonomía, pero, en compensación, disminuye la disponibilidad de cargamento.
¿Y cuál fue, en resumen, el trayecto utilizado?
Partimos de Manaus rumbo a Tefé, después seguimos hacia la cuenca del Rio Negro a São Gabriel da Cachoeira. Después de abastecer de nuevo, hicimos un aterrizaje para abastecer en Querari, donde tenemos un pelotón especial de frontera, exactamente en la divisa con Colombia. A esa altura ya habían embarcado en São Gabriel da Cachoeira algunos miembros de la Cruz Roja Internacional y la senadora Piedad Córdoba (parlamentaria de oposición al gobierno de Álvaro Uribe). De ahí fuimos a la ciudad de Florencia y partimos para la primera etapa de la misión, como usted ya sabe. Después, partimos para Villavicencio, donde hicimos la segunda etapa de la misión.
¿Cuál fue la principal dificultad? ¿Entender el español o la región de los vuelos?
En términos técnicos, tenemos mucha experiencia en sobrevuelos en la selva, pero volar a grandes altitudes sobre los Andes demandó un entrenamiento especial con oxígeno. Se puede decir que técnicamente ese fue el principal desafío.
¿Tenía la tripulación algún plan de acción para situaciones de conflicto con las Farc?
No nos preocupamos con ese aspecto porque la misión que nos fue confiada era una misión típicamente humanitaria, en la que no se había considerado el componente político y tampoco el componente operativo. Partimos del principio de que la negociación fue positiva, que fue exitosa. En una misión de ese tipo no se podía tener un Plan Bravo para una emergencia que necesitara una actuación operativa. Porque también sería violar el acuerdo establecido, que era volar desarmado. Entonces partimos realmente para una misión humanitaria. No teníamos ningún Plan Bravo, porque no era el caso, a pesar de saber que remotamente corríamos algún riesgo en la misión.
¿No se tuvo en cuenta la acción del ministerio de defensa de Colombia como un precedente peligroso, con militares portando logotipos de la Cruz Roja para combatir a los guerrilleros de las Farc?
No lo tuvimos en cuenta. Porque si empezáramos a cuestionar si el acuerdo sería respetado o si la misión sería realmente humanitaria, no cumpliríamos la misión. Si fuéramos entrar en ese tipo de consideración tendríamos que llevar helicópteros de escolta, gente armada, entonces no cumpliríamos todo lo acordado. Partimos del principio de una situación de neutralidad.
El canal Telesur relató que el gobierno colombiano interfirió en la operación con sobrevuelos detrás de los helicópteros brasileños. ¿Le relató eso el comandante Achiles Furlan, que estaba en la operación?
No hubo cualquier interferencia en nuestra misión. No nos molestaron. También leí las noticias de que aviones hubiesen seguido los helicópteros, pero el único ruido de la historia fue el propio relato del reportero que comentó eso. Todo sucedió dentro de lo establecido. No tuvimos ninguna sorpresa en ese caso.
¿Cómo evalúa usted, general entrenado y preparado para la guerra, una acción humanitaria en un conflicto armado con cuestiones políticas en juego? ¿Y también bajo las órdenes de la Cruz Roja?
La Cruz Roja es respetada en todo el mundo. Ella tiene un rol en la historia de las guerras, aparece como un elemento moderador, un elemento de esperanza de vida, entonces tiene una experiencia muy grande. Obviamente que, en situaciones de guerra y de combate, esa situación de la Cruz Roja se torna mucho más difícil. Es decir, vivir una situación de guerra y, al mismo tiempo, respetar todos los parámetros de la Cruz Roja, de los cuales ella no abre mano. Pero, en ese caso, no estábamos involucrados políticamente. Nosotros estábamos trabajando con ellos, prácticamente haciendo valer toda esa experiencia de la Cruz Roja para tener éxito en una misión de rescate humanitario. Y eso fue bueno.
¿Tiene usted noticia o está negociando otros posibles rescates?
Estamos preparados para cualquier misión. En el caso de que aparezca otra de ese tipo, iremos. Aguardamos cualquier oportunidad que necesite helicópteros, experiencia y capacidad técnica.
¿Queda alguna duda, caballeros?... Para mí no. Me quedo con lo que dijeron los militares y policías liberados y lo que dicen ahora los militares brasileños....
El señor Botero y compañia aún deben muchas explicaciones...
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».