Anderson escribió:Carlos Bautista escribió:
Dudo muchísimo que los motores de un SU-30 aguanten 11 minutos en plena poscombustión, a lo sumo uno o dos minutos...
Si aguantan, pero llega casi sin combustible
Me temo que no, ni en sus mejores sueños.
En los motores occidentales de última tecnología, un paso por delante de los rusos, 5 pasos por delante del Saturn AL-31F de la década de los 80, no en potencia, pero si en fiabilidad y consumo...el consumo con postquemador se multiplica x8 con respecto al consumo mas alto en baja cota, imaginen lo que se quema en algo ruso.
Ese futuro F16B70 suyo, con su nuevo GE F110-GE-132 con una IOC del 2003, 20 años mas moderno que el motor ruso, a plena potencia militar y bajas altitudes quema alrededor de 8000 libras de combustible por hora, con postcombustión completa a bajas altitudes, llega a más de 64.000 libras por hora y tiene UN MINUTO de afterburner disponible por consumo, que no utilizan de manera continua, sino en cortos periodos de pocos segundos, en el T/O a máximo MTOW en aceleraciones, trepadas, virajes o en dogfligh.
De ahi la importancia del "supercrucero" que es la capacidad de vuelo supersónico sin el uso de su dispositivo de poscombustión que tienen el Su-35 y Su-57, F-22, Rafale, Typhoon e incluso dicen que el Gripen E en configuración aerodinámica limpia (sin pilones ni nada bajo las alas).
Les voy a contar una triste historia.
Hace 30 años la OTAN temía sobremanera a los dos nuevos cazas rusos, el Mig-29 y el Su-27...según datos filtrados y de inteligencia, superaban a sus pares occidentales, sobre todo por los R-73 (AA-11 Archer) con HMS (Helmet Mounted Sight), que le permitia detectar y realizar lanzamientos off-boresight en ángulos cercanos a los 60º grados, y ese "temor" duro hasta la caída del Muro de Berlin, cuando los Mig-29 de la RDA cayeron en manos de la Luftwaffe, donde los encuadro en el escuadrón JAG 73, los evaluó hasta la extenuación descubriendo todos sus secretos y se convirtió por excelencia en el escuadrón de “agresores” OTAN y todas las Fuerzas Aéreas de la coalición "hacían cola" para pelear contra ellos en ejercicios.
La primera lección que aprendieron los pilotos occidentales fue…no entrar al dogflight con ellos siempre que se pudiese evitar, simplemente pintar el bandido con el radar en modo TWS para que su RWR no salte, colocarle el AIM-120, y en cuanto el autodirector del misil se activase, romper el contacto, maximizando la distancia A-Pole y entrar en su doppler-notch.
Si el dogflight era inevitable, se procura orbitar con rápidos toneles con muchos “g” a su alrededor, ya que al parecer es de gran dificultad (y agotador para el piloto) mantener a la vista el objetivo con el HMS con forzadas posturas de cuello mientras le obligas a realizar giros con muchos g de fuerza.
Habia que mantener la velocidad y energía altas y ser consciente del desplazamiento angular al que el HMS le permite lanzar un misil. ( ¿comprenden la diferencia entre montar dos potentes turbinas nuevas o un J-79?)
Totalmente prohibido entrar en un combate de virajes a baja velocidad y usar el plano vertical a bajas altitudes.
Habia que jugar con su limitada capacidad de combustible y forzarle a base de velocidad y maniobras a quedarse bajo de combustible y aprovechar cuando él intentase abandonar, para cazarlo, no era fácil.
Utilizando el R27 (AA-10 Alamo) en BVR, el avión era sensiblemente inferior a cualquier combinación OTAN, incluido el AIM-7 Sparrow. El BVR no era su fuerte, o al menos no lo era en las versión que operaban los alemanes
Aplicado al Su-30, moraleja,
no es un rival fácil.
Un saludo