SAETA2003 escribió:Yo comprendo a Jungla, si bien es cierto que Erich a tenido ciertos aciertos en sus informaciones también es cierto que el 90 % de sus publicaciones sonsugiriendo compras que nunca se dan, no se si es en busca de ser el de la "primicia" pero se debería ser más responsable sobre todo por ser periodista de profesión.

¿90% de fallas?
Me parece que son mucho menos. Como mínimo un 50% de descaches y otro tanto de acierto.
Pero como escribí más arriba, Saeta: él no es el que asigna ni ejecuta el presupuesto. Él sólo se consigue la información que le facilitan, y eso harto complicado en el medio militar colombiano. No sólo por el secretismo "in extremis" de cosas normales en otros lados del mundo, sino también por la poca coherencia del estamento político colombiano que duda mucho las vainas...
¿Será que asigno $$$ para eso? ¿Y si me vacean? ¿Si la gente se queja? ¿Me saldrán con el eterno cuentico de que eso alcanzaba para X, Y, Z, W en vez de armamento defensivo?
Y bueno, por más estudios y proyectos hechos y derechos, incluso con ganador de dichos estudios, todos esos panes se queman en la puerta del horno porque el gobierno, los políticos, reculan al final y ya no asignan nada.
Y ahí sí no hay CGFM y menos Erich que valga. No es culpa de él, ni de los militares tampoco.
Vea, a los entusiastas de éste mundillo, porque las cosas como son: no somos muchos, les fastidía y molesta que no salgan con nada, un chorro de babas. Pero lo peor de todo es que van y hacen lo del Sultán Turco cuando no le gustaba la noticia que le traían: le mandaba cortar la cabeza al mensajero y lo devolvía por el mismo camino...
Y eso están haciendo: Quieren la cabeza de Erich, quieren la cabeza de los Generales y Almirantes, pero olvidan convenientemente que ellos no son Banco de la República, ellos no emiten dinero para comprarse lo que quisieran. Ellos, todos, dependemos de lo que asigne o pueda conseguir el gobierno nacional para la defensa nacional.
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».