Hasta el pinochetista Hemogenes se da cuenta de la situación valórica -mediatica-política...absurda que hoy esta ocurriendo con Piñera:
Prófugo Por Segunda Vez
¿Dónde está Piñera? Tiempo que no sale en el diario. Algunos ingenuos (“Tolerancia Cero”) lo llaman a dar explicaciones por las facturas falsas a SQM, Pampa Calichera, Aguas Andinas y, sobre todo, por haber ordenado a sus ejecutivos de Aguirre y Conca cobrarles a esas empresas sus bonos por desempeño, mientras ellas creían estar haciendo aportes a su campaña de 2009. ¿Qué explicación quieren que dé? “Me querían dar plata para la elección, pero yo la usé para ahorrarme unos pesos”. Mejor no decir nada, irse.
Lo más notable es que él ¡sube en las encuestas! (ultima CEP). El que fue sorprendido haciendo lo peor fue el que obtuvo el reconocimiento mejor. Una notable explicación la encontré en “El Mostrador” del 2 de junio: “La ciudadanía está acostumbrada a sus manejos ‘truchos’, por lo tanto, no habrá efectos sobre su imagen. Es sólo ‘una más’ en su trayectoria, afirman, y por eso no ha sido golpeado”.
Fantástico: la mejor manera de tener buena imagen en el escenario político chileno es un prontuario nutrido. De esa manera su titular nunca resultará desprestigiado.
Por supuesto, difiero completamente de esa explicación. Ella equivale a considerar a los ciudadanos chilenos como un hato de cínicos inescrupulosos, y yo no creo que la mayoría lo sea (aunque una minoría significativa sí). Mi explicación es otra: está en el manejo de los medios de comunicación más importantes. El control que Piñera tiene sobre ellos, me atrevo a decir, no lo ha logrado antes ningún político chileno. Michelle Bachelet y su gente no poseen ni de cerca la injerencia que ejerce el astuto político en el manejo de la prensa, la radio y la televisión.
Examinen ustedes la prensa del domingo, por ejemplo: casi no van a encontrar referencias ni comentarios referidos a las “proezas” de Piñera. En su casi totalidad están volcados a la “precampaña”, las facturas de Giorgio Martelli y las boletas de Peñailillo y cero mención a las de Bancard y las sociedades de Conca y de Aguirre. Y eso que Piñera ha sido el único sorprendido empleando los fondos para su propio beneficio patrimonial, lo que es ciertamente una agravante.
De hecho, entonces, los medios más masivos han ocultado una parte de la verdad a la opinión pública: la parte que, de ser tan sabida y comentada como la “pre-campaña”, habría menoscabado gravemente la imagen de Piñera.
Éste, hábilmente, ha guardado silencio. No se sabe dónde está. Es un “prófugo político”, tan prófugo como lo estuvo en 1982 cuando debió ocultarse para no ser detenido tras el “affaire” del Banco de Talca, donde otras personas que trabajaron con él, como Carlos Massad, lo acusaron de haber comprado el negocio de las tarjetas de Bancard para él, en lugar de haberlo adquirido para el Banco de Talca, como se le había encargado.
Hay un blog de internet, que Piñera ha intentado infructuosamente suprimir, que constituye una recopilación bastante completa de sus andanzas: https://pineramiente.wordpress.com.
La tesis de “El Mostrador” es que, como la gente sabe todo eso, una “pasada” más del astuto político no le significa ningún castigo a su imagen. La tesis mía es la contraria: como él consigue que los medios silencien sus andanzas y no hagan de ellas el escándalo que forman cuando otros políticos (o políticas) son sorprendidos, su imagen permanece casi indemne. “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Los ojos de la opinión pública no ven lo que hace Piñera, que se las arregla para mostrar la cara que él quiere que la gente vea, luego, el corazón de la gente no siente lo que sentiría si supiera toda la verdad. En cambio, la gente sí está saturada de información sobre los deslices de otros políticos, se horroriza ante ellos y la imagen de ellos se ve irremisiblemente castigada. Por eso bajan en las encuestas y Piñera sube, aunque haya hecho cosas peores.
Si no me han entendido, doy un solo ejemplo: en mi no corta vida nunca había visto darse vuelta a una mayoría en la Cámara en favor de una misma persona, dejando al propio sector con un palmo de narices. En el último lustro lo he visto dos veces, la más reciente hace pocas semanas. Ambas en favor de Sebastián Piñera. “Y nadie dijo nada… nadie dijo nada…” Salvo este blog, naturalmente. ¿Entiende de qué estoy hablando?
http://blogdehermogenes.blogspot.com/
Por lo menos Hermogenes da en el clavo...Y acá ,en este hilo de este foro, con algunos foristas,sufren de lo mismo(cinismo inescrupuloso?),siguen la misma tendencia de tolerar al mas corrupto...este.. derechamente ,ALCAHUETEARLO...cosa de leer los comentarios increibles de la página anterior...
D...





