M a r i a escribió:Ada Colau, se caracterizó por oponerse a los desahucios. Sabemos que cuando se produce un desahucio, quienes lo ejecutan están obedeciendo lo que marca la ley.
Pero aparte de la normativa para efectuar desahucios, también está en la ley que su fin no es ocasionar mas injusticias, o males que el que se pretende evitar.
El fin que se pretende evitar es que un banco o constructora, (Que no necesita el piso para vivir, sino para especular, e incluso mantenerlo cerrado), y perdonen si estoy generalizando, pero el incumplimiento de la ley que ha venido sobrevenida por circunstancias ajenas a la voluntad de una familia que estaba pagando religiosamente su hipoteca, y se ha producido un despido masivo por ejemplo en la fábrica de cocacola, o cualquier otro despido fruto de esta crisis de los cjns.
Creo que la idea de la candidata a la alcaldía de Barcelona, era la de oponerse a las leyes que causan verdaderas injusticias.
Amiga mía, sí, cierto, la Ley no debe causar mayor daño que el que trata de evitar, prevenir o castigar. Pero las cosas, a menudo, las retorcemos en exceso llevándolas por caminos que no son de recibo.
Trataré de explicarme:
Leyes que han dejado de tener sentido y que eran en todo punto injustas, han desaparecido, se han derogado. Como ejemplo, el tema de la patria potestad que se atribuía, siempre y exclusivamente, al marido; o aquellos portazgos que debían pagarse para introducir mercancías en las ciudades; o el preceptivo permiso que necesitaba una mujer casada, de su marido, para abrir un establecimiento mercantil.
Pero en todo caso, y es a lo que iba, hay dos notables diferencias con lo que declaraba la señora Colau. La primera, y es de bulto, es dejar a la interpretación o criterio de cada cual ese carácter de "injusta" de una norma y, consecuente y consiguientemente, justificar su incumplimiento. La segunda es que, haciendo bien las cosas, las Leyes, se cambian desde la legalidad, porque, en este caso sí, recurro al argumento que usted misma expone (con todo cariño, desde luego) : si para expulsar una Ley de nuestro Ordenamiento, el camino es incumplir las Leyes y hacerlo a criterio aún in bonis de cada cual, ¿no es mayor el perjuicio que los beneficios? Piénse en la inseguridad jurídica que se crearía o la relatividad sobrevenida de toda norma que no gustase a persona o colectivo.
Para colmo, la señora Colau, según me parece, ha equivocado el tiro, ha pisado un jardín que no debiera ni haber visitado, y le diré porqué: tal como está la aplicación de la Ley que lleva a esos desahucios, existen normas europeas de obligado cumplimiento que la contradicen. Hasta el punto de que Bruselas ha advertido formalmente al gobierno español de tales extremos y la posibilidad de sanción.
A mi entender, éste y no otro era y es el camino: reclamar, exigir, que se cumpla la normativa comunitaria y, entre tanto, exigir también una moratoria que pare hechos como los que, sin duda, nos conmueven. No se trata del "cara" que pasa de pagar el alquiler a un pobre hombre que ha alquilado un pisito que tiene y se ha currado, sino de evitar que los bancos, con ese timo de las hipotecas perpetuas (no admiten o cumplen la dación en pago) quieren esquilmar a quienes se ven en estado de necesidad. Aquí es donde caben, como digo, esas medidas decididas, firmes... pero siempre legales.
Nada que objetar, por otra parte, a que desde el ayumtamiento de la Ciudad Condal, si llega a regirlo, arbitre soluciones (viviendas con alquiler social) para paliar el problema, que haberlo, lo hay.
Uno, María, puede comprender el ánimo y espíritu de la señora Colau en este asunto, pero deplora y no puede suscribir la solución que apuntaba.
Un saludo
"Ser español y lúcido aparejó siempre una seca soledad." A. Pérez Reverte