carlos perez llera escribió:Que bién estarían calladitos nuestros Generales
http://www.republica.com/2015/05/12/un-exjefe-del-ejercito-del-aire-pide-ilegalizar-a-podemos/González Gallarza se sale del tiesto pidiendo la ilegalización de Podemos.
2 cosas ante esto...
1) Expresa su opinión a título personal en una revista subvencionada por Minisdef
2) Personalmente me sorprenden mucho estas palabras. Tuve el honor de tratarle de Coronel, de Gral de Brigada y de JEMA y era un auténtico caballero.
Un placer el tratarle.
saludos
Pues sí, una pena. Uno comprende, perfectamente, la indignación, la sorpresa, no ya la falta de "conexión", sino incluso la posible repugnancia que puede sentirse ante determinados planteamientos cuando una persona -si, persona a fin de cuentas aún con galones de general- piensa que esos planteamientos que otro esgrime entran en abierto conflicto con lo que uno cree, defiende, o situa en la esfera de lo racional y razonable. Como persona, en efecto, tiene perfecto derecho a opinar en el sentido y términos que guste
... pero, cuando esa persona ha desempeñado una alta función, y sigue siendo, en cierto modo, una persona de relevancia pública y puede tener, además, cierto peso específico como modelo o referente entre un determinado colectivo al que pertenece y del que formó parte y también encabezó... pues me temo que la cosa cambia.
El hombre, la persona, es libre y está en su derecho de pensar lo que mejor le cuadre, pero el militar, aún en la reserva o retirado, debe guardar silencio, guardar sus opiniones por el respeto al uniforme y ello en testimonio de que la Institución, el Ejército, trasciende el mero juego político, es un pilar del Estado y, consecuentemente, no puede ni debe entrar en la arena política siempre que, las formaciones de las que se trate, guarden celosamente la Constitución y no constituyan peligro evidente y real para lo que el militar juró defender. Su corazón puede estar con quienes quiera, pero su mente y sus labios deben comportarse subordinados a lo que es su deber y el respeto a la alta función a la que se debe.
Y... no nos engañemos: en la reserva o activo, en mi opinión, un militar y más si ha alcanzado el generalato, lo es y lo será siempre. Viene a ser, valga el ejemplo, como el sacerdocio, algo que imprime carácter, algo irrenunciable y vitalicio.
Por otro lado, y no puedo dejar de romper una lanza por González Gallarza, la vida, el ir cumpliendo años, acarrea una especie de proceso en virtud del cual, y a pesar de la aparente paradoja, uno va ganando en experiencia, sabiduría, tolerancia; hace problema cada vez de menos cosas y suele mantener una mirada amable sobre el mundo y las personas... pero, en paralelo, al tiempo que esa amable virtud de la tolerancia en lo genérico, siente que hay algunas verdades, valores y principios a los que se aferra y que constituyen la base misma de su existencia, y es precisamente cuando estima que éstos son puestos en tela de juicio, vulnerados, atacados o menospreciados, cuando reacciona de una manera más firme, y puesto en el otro platillo de la balanza lo políticamente correcto, e incluso la debida reserva y discreción... ceden éstos ante esa defensa de lo que es vital y determinante, y opina alto y claro, con razón o no, en el sentido que su honor y su deber le dictan.
Verdaderamente, una pena. Ha sido una salida de tono de difícil justificación para el general... pero, en el hombre, en la persona, aún no compartiendo el punto de vista, comprendo y, como suele decirse, comprenderlo todo, es perdonarlo todo.
De todos modos, con el permiso de Vuecencia: mejor calladito, mi general.
"Ser español y lúcido aparejó siempre una seca soledad." A. Pérez Reverte