
Batallas Históricas en Sudamérica
- jasalvador3067
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Batallas Históricas en Sudamérica
Lo interesante del Grupo, es que por fin, encuentro un blog y un foro interesante, donde hay VERDADERA sinceridad desde distintos puntos de vista y donde uno aprendebastante... algunos erróneos y otros no.. pero lo interesante es el Feed back... Felicitaciones a los creadores de este foro... y a mis Hermanos Colombianos... mis respetos y Saludos...


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Si se analiza, estrictamente desde el punto de vista politico militar, haciendo de lado los ultimos 14 años, este hilo pudiera ser batante entretenido e instructivo, si se comienza a meter la politica de los ultimos años y mas si es desde puntos de vista ideologicos subjetivos, el hilo se convertiria en otro foro politico con las concecuencias que todos conocemos.
La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
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- comando_pachacutec
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Batallas Históricas en Sudamérica
Así es. La parte histórica militar-política vista sin pasiones o "redireccionadas politiqueramente", si no, pierde interés el tema.
Saludos
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- jasalvador3067
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Algunos dirán que NO... otros dirán que Si... en los que a mi concierne, los conflictos bélicos siempre van a tener una relación política... y a mi me lo enseñaron muy bien en mi Academia.... La Política y la Guerra van de la Mano...
Tal cual y claro está dicho por el "Mayor General Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz" en su libro "De La Guerra"
Cito. "La Guerra es la Continuación de la Política por otros medios"
Esta frase celebre es utilizada en todas las Academias Militares aunado al libro "De La Guerra" el cual es un libro que personalmente recomiendo...
Tal cual y claro está dicho por el "Mayor General Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz" en su libro "De La Guerra"
Cito. "La Guerra es la Continuación de la Política por otros medios"
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"El Fin Justifica los Medios"
- Peace Maker
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jasalvador3067 escribió:Algunos dirán que NO... otros dirán que Si... en los que a mi concierne, los conflictos bélicos siempre van a tener una relación política... y a mi me lo enseñaron muy bien en mi Academia.... La Política y la Guerra van de la Mano...![]()
Tal cual y claro está dicho por el "Mayor General Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz" en su libro "De La Guerra"
Cito. "La Guerra es la Continuación de la Política por otros medios"
Esta frase celebre es utilizada en todas las Academias Militares aunado al libro "De La Guerra" el cual es un libro que personalmente recomiendo...
Una cosa es la politica y otra muy distinta la politiqueria ideologica . insisto si comenzamos con terminios como ¨Buguesia traidora y apatrida¨ , este hilo esta condenado la fracaso .
Última edición por Peace Maker el 12 Sep 2013, 00:08, editado 1 vez en total.
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ARV Mariscal Sucre
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Tristemente mi experiencia me dice que estos temas terminan siempre mal y más en esta época.
Ambas naciones manejan su historia particular del hecho, el nacionalismo fanático no permite un debate equilibrado y hoy en día la ideología ñangara pero con Iphone no permite un debate coherente.
Ambas naciones manejan su historia particular del hecho, el nacionalismo fanático no permite un debate equilibrado y hoy en día la ideología ñangara pero con Iphone no permite un debate coherente.
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mopy
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giovazzi escribió:Maquillaje para los Gran Colombinos, que es la "justificacion" de Bolivar (Jaen y Maynas). Ciertamente, La Mar, Guayaquileño como otros querian libre a Guayaquil de la GC, incluyendo a los propios del lugar (no digo con esto, que querian ser parte del Pe).
Pe contra la GC? si hubiera resistido y ganado ya que la GC ya estaba condenada a desaparecer... habra pensado el Libertador que una guerra contra el Pe impediria esto? mas que seguro los traeria nuevamente bajo su "ala protectora" pero no fue asi. Ademas tu pregunta se contesta sola con el desenlace de esa guerra. La GC no pudo con Peru que invadio su territorio y no lo pudieron expulsar. Y eso, todavia con las rencillas politicas entre Gamarra y La Mar
algunos poblados fueron quemados por sucre por ayudar a los "peruanos" (habian guayaquileños y cuencanos y peruanos por supuesto) habia un cariño especial por GUAYAQUIL por sus sacrificios para la independencia del PERU,
si bien como dices tal vez BOLIVAR quizo poner una tela de humo con una guerra pero de haberse concretado a mas de una boconada del "libertador" hubiera invadido este al PERU en hechos no solo palabras como lo hizo.
a esto LA MAR encontró la excusa mas estúpida .,,,,, mejor me adelanto!!!!
y sobre que no los saco estas equivocado
esto pide LA MAR....
Minuta de Bases para un tratado definitivo de paz, que propone el General Presidente de la República del Perú, a fin de terminar la presente guerra.
1° El gobierno de Colombia devolverá, todos los peruanos que S. E. él General Bolívar transportó fuera del Perú después de la batalla de Ayacucho, en reemplazo de las bajas del ejército colombiano, que estuvo de auxiliar; y se obliga a dar una indemnización por aquellos que no puedan devolverse, bien por haber muerto, bien por otros motivos justos.
2° El gobierno de Colombia se comprometerá a pagar al Perú todos los gastos extraordinarios causados en la presente guerra, hasta que se firme el tratado definitivo de paz.
3° El departamento de Guayaquil quedará en el estado en que se hallaba antes de que S. E. el General Bolívar lo agregase a Colombia; y en el tratado definitivo se arreglarán las precauciones que deban tomarse para que se pronuncie con toda libertad, sin que pueda haber la menor sospecha de coacción, por ninguna de las dos partes contratantes.
4° Se nombrarán comisionados por ambas partes, para que liquiden las cuentas pendientes, y convengan en los términos, en que deba hacerse el pago del alcance que resulte.
5° Igualmente se nombrarán comisionados, para que establezcan los limites de las dos Repúblicas.
6° Los demás puntos se arreglarán en el tratado definitivo, conforme a estas bases, en cuanto tenga relación con ellas.
7° Se admite por parte del Perú la garantía de una potencia extranjera, que se ha propuesto, eligiéndose los Estados Unidos de Norte América; cuyo allanamiento será del cargo del Gobierno de Colombia solicitar y conseguir.
8° Estas bases serán ratificadas por los gobiernos del Perú y Colombia.
Cuartel General en Saraguro a 7 de Febrero de 1829.
José de La Mar.
Es copia sacada del pliego que se devolvió. O' Leary.
Interesante ver las bases que propone La Mar, porque ellas reflejan los objetivos que tuvo para emprender la guerra declarada por Colombia. Es muy interesante que entre los objetivos esté dejar a Guayaquil en libertad para que se pronuncie sobre su destino sin imposiciones. Esto es revelador porque muchos han repetido la falsa idea de que La Mar, y el Perú, pretendía anexar Guayaquil al Perú en un afán expansionista que jamás existió. Ya está visto que quien anexó Guayaquil fue Bolívar en contra de que defina su propio destino.
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Midheridoc
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.
No solo Guayaquil, sino que tampoco forzó la anexión de Cuenca, y eso que La Mar (presidente del Perú) era cuencano.
Por cierto, preciosa ciudad Cuenca, antiguamente Tumibamba, en su momento engrandecida por los incas hasta llegar a conocerla como la segunda Cuzco.
Saludos
Midherídoc
mopy escribió:Interesante ver las bases que propone La Mar, porque ellas reflejan los objetivos que tuvo para emprender la guerra declarada por Colombia. Es muy interesante que entre los objetivos esté dejar a Guayaquil en libertad para que se pronuncie sobre su destino sin imposiciones. Esto es revelador porque muchos han repetido la falsa idea de que La Mar, y el Perú, pretendía anexar Guayaquil al Perú en un afán expansionista que jamás existió. Ya está visto que quien anexó Guayaquil fue Bolívar en contra de que defina su propio destino.
No solo Guayaquil, sino que tampoco forzó la anexión de Cuenca, y eso que La Mar (presidente del Perú) era cuencano.
Por cierto, preciosa ciudad Cuenca, antiguamente Tumibamba, en su momento engrandecida por los incas hasta llegar a conocerla como la segunda Cuzco.
Saludos
Midherídoc
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orinoco_man
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Libros sobre historia y temas navales.
CF. LEOPOLDO VICENTE PELLICER
Ingresó a la Escuela Naval que funcionaba en el vapor “Centenario” en 1883. Se graduó el 15 de agosto de 1885. Estuvo destinado al vapor “Reivindicador”. En 1891 le encontramos como segundo del vapor “Centenario” .
Oficial de recordada memoria. De destacadísima actuación durante la Revolución Libertadora y en las acciones navales sobre Rio Hacha.
El “Miranda”, antiguo cañonero español “Diego Velásquez” fue incorporado a la escuadra venezolana en 1899. Entre 1900 y 1901, había caído en manos de comandantes irresponsables, dados presuntamente a vicios y corruptelas, lo que influyó en el descuido de la nave. Alejandro Ibarra, Comandante General de la Armada y de la Escuadra, destinó a Pellicer a ese buque, con el fin de corregir todo aquello en marzo del último año .
LA INVASIÓN DEL EJÉRCITO COLOMBIANO
La Guerra de los Mil Días fue un importante episodio bélico ocurrido en Colombia entre 1899 y 1902, originado por el enfrentamiento entre el Partido Liberal y una fracción del Partido Conservador en funciones de Gobierno (Nacional). Tuvo como causas principales, la sustitución de la Constitución de Rio Negro (1863) de esencia federal, por la Constitución de 1886 de sistema centralista, los intentos de cooptación de los conservadores y las ambiciones liberales de tomar el poder, entre otras.
Gobernaba el octogenario Manuel Antonio Sanclemente. En un movimiento de un sector del Partido Conservador, su vicepresidente, un conocido académico y literato, José Manuel Marroquín, se hizo con el poder.
La enemistad entre el Presidente Cipriano Castro hacia José Manuel Marroquín era de naturaleza ideológica, como contraparte, el presidente Marroquín se movía por consideraciones de recursos, puesto que el petróleo y el asfalto se proyectaban como riquezas de gran provecho.
Jorge Barco, apoderado de la señora Edelmira Maldonado de Barco, traspasó el 10 de abril de 1905 a la “Carib Royalties Corporation” el 15% de la explotación denominada “Concesión Barco”, cerca del Rio de Oro, de una extensión de un millón quinientos mil acres . Se decía que era la más rica del mundo, “un lago de petróleo y de la mejor calidad posible” . Una respuesta posible del por qué la insistencia del gobierno colombiano por delimitar en aquel momento, aquellas zonas con la mayor ventaja posible.
La necesidad de buscar una salida al Caribe por el eje Catatumbo-Lago de Maracaibo, y la sostenida insistencia de la libre navegación, complementaban aquella vecindad en crisis.
Marroquín intentó establecer un sistema conservador en Venezuela con un trasfondo econocéntrico, para lo que se valió del general venezolano Rangel Gárbiras, brillante médico y antiguo presidente del Gran Estado los Andes, enemistado con Castro desde la invasión de los 60. El general Rangel, sostuvo continuas conversaciones con Castro en el exilio (1892-1898). Mantenía la idea de que debían separarse las jefaturas civil y militar, en todo caso él se proponía para la primera. Castro pensaba en el mando único, de ser necesario, cedería ambas a Gárbiras y entraría como su subalterno. Gárbiras declinó. Acordaron hacer invasiones separadas, y el primero que lo hiciera sería apoyado por el otro. Este acuerdo no se materializó, y terminó en un gran encono de Gárbiras contra el triunfante Restaurador .
En el Consejo de Ministros en Bogotá, se discutió acaloradamente el apoyo a Rangel Gárbiras. Tanto el Ministro de Relaciones Exteriores como el Ministro de la Defensa, Pedro Nel Espina se opusieron a tal aventura .
Millares de nuestros buenos soldados fueron lanzados sin nuestra bandera clandestinamente a órdenes de extranjeros en el territorio venezolano. Los jefes de esa fuerza no avanzaron ni siquiera al frente de ella…todo paró en un robo bochornoso, pues dicho territorio fue arrasado en provecho de unos cuantos, y en la humillante derrota inflingida a nuestro ejército .
Un jueves 26 de julio de 1901, a las 11:00 de la mañana, 6.000 hombres del Ejército regular de Colombia, al mando de Rangel Gárbiras, el venezolano Emilio Fernández, y otros jefes tachirenses y colombianos, ocupaban San Antonio y se dirigían hacia San Cristóbal. Los telegrafistas alertaban con desesperación una noticia esperada desde hacía tiempo: “¡Invasión! ¡Invasión! ¡Dios mío invasión!”. Violaciones, robos y saqueos, muerte y tortura, dejaron a su paso, mientras iban desacelerando su marcha entretenidos en estos menesteres .
El alcance político y estratégico operacional del gobierno colombiano sobre Venezuela al propiciar la invasión de Gárbiras, es digno de detalles. La invasión, anunciada desde hacía un año, tuvo dos frentes. El eje Táchira- San Cristóbal y el eje Encontrados-Maracaibo. El objetivo principal objetivo fue reeditar la marcha de Castro hacia Caracas para establecer un gobierno conservador. Su segundo objetivo estratégico operacional era el apoderamiento del parque que tenía Castro guardado en San Cristóbal para ser usado por el gobierno colombiano. El tercer objetivo estratégico operacional fue marchar sobre Maracaibo para separar esa cuenca hidrográfica del resto del país, lo que permitiría el control de la salida al Caribe a través de la conexión Catatumbo-Encontrados-Lago de Maracaibo-Golfo de Venezuela; tal ventaja concedería una salida natural de los productos de Santander, así como el acceso a las potencialidades bituminosas de las inmediaciones del Rio de Oro. El cuarto objetivo estratégico operacional: la liberación del “Mocho Hernández”, preso en el castillo de San Carlos, para abrir un nuevo frente contra Castro. El último y no menos importante objetivo, consistía en crear un tercer frente de ataque contra los liberales desde la Guajira.
Estos movimientos estarían complementados con la invasión de Nicolás Rolando desde Trinidad. Segundo Riera y Luís Loreto Lima harían lo propio desde Apure para levantar los estados Cojedes y Falcón entre otros. Se esperaban otros movimientos en Carabobo y Barquisimeto .
Esta formidable invasión causó horribles daños en Rubio, San Antonio, Capacho y Táriba. Celestino Castro, quien recibía indicaciones por telégrafo de su hermano, concentró 1.500 hombres en San Cristóbal para esperar a Rangel que había establecido su cuartel en Táriba. Los combates se desarrollaron hasta el 29 de julio. Terminaron con la batalla de la Parada. Celestino Castro, asesorado por el general colombiano Uribe Uribe, puso en derrota a los invasores .
El segundo frente hizo efectivo el ataque el 28 de julio. Las fuerzas del general colombiano Juan Márquez habían salido de Cúcuta, donde se encontraba el general González Valencia con 7.000 efectivos, tomaron el tren en Alto Viento. Navegaron por el Rio Catatumbo, y en el curso del mismo, encontraron a la comisión de demarcación de límites. Tomaron la estación de ferrocarril en Boca de la Grita, donde se encontraba el funcionario de Cancillería M. León Quintero, miembro de la referida comisión .
La comisión colombo-venezolana había realizado sus trabajos topográficos en el Rio de Oro, San Faustino, Tarra y Sardinata, la China, Guarumito y la Grita. Cerca del Rio de Oro, fueron apresadas las lanchas “La Colombia” (donde viajaba la comisión colombiana) y la “América” (llevaba a bordo a los funcionarios de la Cancillería venezolana, Carlos Monagas entre otros). Poco después, las tropas de Márquez se dirigieron a Encontrados, que tomaron sin mayores contratiempos. Efectuada la operación, las tropas del general Jesús Morales Berti, acantonadas en Villamizar, deberían marchar sobre Maracaibo. El general venezolano Régulo Olivares avanzó sobre Encontrados y la retomó, empujando a los invasores por el rio. Con el vapor “Progreso” hicieron tal labor y rescataron a los comisionados de límites .
EL BOMBARDEO A RIO HACHA
El general Cipriano Castro se había dejado seducir por el buen verbo del general Uribe Uribe, refugiado en Venezuela, después del fracaso en la batalla de Palo Negro (25-26 de mayo de 1900). Esperaba reeditar el sueño gran colombiano, estableciendo un gobierno liberal con el apoyo de Nicaragua y Ecuador y, desde adentro, por las masas liberales opuestas a la facción nacionalista del conservadurismo. Todo obraría para el derrocamiento de Marroquín. El Ministro de Guerra y Marina, el viejo general Pulido, le recriminaba amargamente a Castro la carencia de jefes para derrocar gobiernos extranjeros, mucho menos de dinero para tales fines. Presentó la renuncia. El ambiente periodístico y general, atizado por los agresivos artículos de Vicente Dávila llamando a las armas, hizo el resto .
A principios de 1901, el general Liberal colombiano Clodomiro Castillo, quien peleaba en Tolima, navegó por el Orinoco hasta llegar a Trinidad. Transportaba gran cantidad de mercancías que en aquella isla cambió por armas y municiones. Su llegada a Trinidad coincidió con la visita del general Rafael Uribe Uribe a Cipriano Castro. Huésped de honor, trasladado en buques de la Armada a los lugares que tenía en agenda. Otros líderes liberales de aquel país, como el general Benjamín Ruiz, tuvieron entrevista con Castro, con promesas de apoyo político y militar, y posiblemente el reconocimiento de aquellas tropas como beligerantes .
La Guajira tenía presencia venezolana que apoyaba a los Conservadores. Unos 80 jinetes “mochistas” bajo las órdenes del coronel venezolano Eliseo Marques, junto al Cacique José Dolores con sus bravos guajiros, dependían del Comando de Rio Hacha y dominaban aquellas áridas tierras .
LOS VAPORES “RAYO” Y “AUGUSTO”
El general Augusto Lutowski Pérez , ingeniero, político y militar, tuvo una exitosa carrera durante los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco, y luego bajo el mando del general Joaquín Crespo. Cuando ejerció la comandancia de la fortaleza de San Carlos (1880-1882), realizó una exploración a la barra de Maracaibo para el trazado de un nuevo canal de navegación. En la coyuntura, adquirió un pequeño remolcador en la ciudad de Filadelfia, al que bautizó “Augusto” y sirvió varios años para el abrir el camino de los barcos que entraban a puerto. Los sucesivos destinos al Zulia y como jefe de la Armada Nacional (1895-1897), le permitieron mantener a este buque en el servicio público de practicaje. Triunfante la Revolución Restauradora y habiéndose unido a ella, vendió al Estado el vapor “Augusto”.
Las consideraciones de orden estratégico de los liberales establecían como objetivo operacional principal, el dominio marítimo de la costa Atlántica y del Rio Magdalena, anulando a las fuerzas navales conservadoras, y el transporte de tropas y municiones. La culminación en feliz término, permitiría al ejército del Magdalena unirse al que operaba en Bolívar. Lograda la convergencia de ambos en el rio que dividía al país en dos, marcharían sobre la capital. Los liberales estimaban que el alma de la revolución eran los barcos .
Dentro del apoyo materializado por el presidente de Venezuela, se encontraba la asignación de buques. A principios de 1900 les facilitó el “Augusto” para los fines mencionados. El general mexicano Francisco Ruiz Sandoval recibió esta unidad de la Armada venezolana. Se dirigió a Trinidad con patente de guerra expedido por el gobierno y el título de general al servicio de Venezuela. En Puerto España y por intermediación del Consulado General de Venezuela en aquel país, se obtuvo el armamento que los ingleses habían decomisado a los liberales colombianos .
El “Augusto” trasladó armas y municiones de los liberales colombianos a las fortalezas de Puerto Cabello y del Zulia. En Puerto Cabello, el general Ruiz recogió un segundo buque que la Revolución liberal había comprado en Inglaterra con apoyo del gobierno venezolano, llamada el “Rayo”. Las fortalezas venezolanas sirvieron de soporte logístico para las operaciones navales revolucionarias durante la Guerra de los Mil Días .
El vapor colombiano “Rayo” o “Peralonso” fue utilizado en la guerra del Atlántico por el general liberal colombiano Siervo Sarmiento para el dominio de aquellas costas. El 8 de mayo de 1900, Sarmiento desembarcó del “Rayo” y el “Augusto” en las costas de Rio Hacha, hombres, 1.800 fusiles “Marlincher” y 200.000 cartuchos. En el mes de mayo, Sarmiento murió. Era comandante del “Augusto” o “Gaitán”, Francisco Ruiz Sandoval. El “Rayo” y el “Augusto” fueron empleados en un ataque combinado de los liberales al mando de los generales Aníbal Ruiz, Plácido Camacho y Adán Franco, sobre las costas de Zapote, Departamento de Bolívar (8 de mayo de 1900 aproximadamente). Entre las acciones operacionales realizadas tenemos el bombardeo a Boca Chica, el hundimiento del “Nelly Bazán”, el apresamiento en las bocas del Sinú del “María Hanaberg”, entre otras . Las operaciones continuaron por tierra hasta Santa Marta. Los buques esperaban en el Morro. La colisión de ambos y la falta de coordinación entre los jefes liberales, convirtieron en fracaso el éxito inicial. De camino a Rio Hacha, el comandante Ruiz, al parecer apresó la tripulación del “Rayo” y lo remolcó hasta Venezuela .
Por algunos hechos subsidiarios, las quejas del gobernador de Maracaibo, la desintegración de las fuerzas liberales y la muerte del jefe de operaciones del Atlántico, al llegar a la Guaira a finales de 1900, ambos buques fueron decomisados por el Ministerio de Hacienda y su comandante puesto a buen resguardo por cuatro meses . Los buques pasaron a la Escuadra venezolana. El “Rayo” o “Gaitán” se denominó “23 de Mayo”, y el “Augusto”, fue llamado el “Zumbador”.
Dueño el gobierno del Rio Magdalena, la revolución había quedado dividida en dos ejércitos separados. Ante tales circunstancias, primaba restablecer el control del mar. Por ello, el líder liberal M.S. Algandona se dirigió a Encontrados en donde se entrevistó con un enviado del Presidente Castro. Algandona solicitaba buques bajo cualquier modalidad (compra, destino en comisión), lo que ayudaría a cambiar el curso de la guerra. Se acordó realizar tales tratos en forma verbal para evitar futuros reclamos diplomáticos .
EL EJÉRCITO AUXILIAR RESTAURADOR
Alentado por la invasión colombiana al Táchira, Castro envió al general venezolano Rufo Nieves a las órdenes del general Castillo (nombrado Jefe de las Fuerzas del Magdalena por Uribe Uribe). Se inició el avance por la Guajira saliendo por Paraguaipoa, hasta que se produjo el combate de Garapasera (22 de agosto de 1901) .
Terminada la batalla de Garapasera, las fuerzas del general Clodomiro Castillo que se encontraban en la laguna de Pirure (Península Guajira), marcharon a Guayumana donde se reunieron con el denominado “Ejército Auxiliar Restaurador”, enviado por Cipriano Castro, el Comandante en Jefe: el general José María Dávila.
El ejército venezolano estaba compuesto por 1.400 hombres. Jefe de Estado Mayor: general Vicente Sánchez; Comisario de Guerra; coronel Arturo Uslar; y Jefe de Parque, luego comandante de una compañía de “Sagrada”, coronel Carmelo Castro. Jefe de la Escuadra de Operaciones sobre Rio Hacha: TN Leopoldo Vicente Pellicer.
Así las cosas, el Ejército Auxiliar Restaurador salió de Maracaibo el 28 de agosto de 1901.
LAS ACCIONES TERRESTRES Y NAVALES
El general Carlos Albán, Jefe Civil y Militar del Istmo (Panamá) había sido nombrado por el gobierno de Marroquín, Comandante en Jefe de las Fuerzas Fluviales y Ribereñas del Bajo Magdalena y de las Marítimas y Terrestres de los Departamentos de Panamá, Bolívar y Magdalena. Hombre vigoroso, militar de destacada actuación, tenía en su haber los títulos de médico, abogado e ingeniero. Dominaba varios idiomas .
El general Albán había ordenado al general Arjona que saliera de Rio Hacha a encontrarse con el Ejército que marchaba por la Guajira y evitar que cercaran aquella ciudad. Intimidado por el número del ejército invasor y por la presencia de la Escuadra venezolana, no pudo verificarlo. Ante la inferioridad numérica de los Conservadores, el general Albán contrató a un exorbitante precio en Puerto Colombia y por 48 horas, los servicios del vapor mercante francés “Alexander Bixio” para transportar 1.700 hombres de la División “Briceño”. Como parte del contrato, un crucero de la misma nacionalidad, el “Suchet” tendría la misión de escolta, no sólo al primero sino también del vapor mercante armado en guerra “Próspero Pinzón” que llevaba a bordo al general Albán, su estado mayor y 300 hombres. Acompañaba el buque inglés “Penélope”. El día 8 salieron hacia Rio Hacha .
La escuadra venezolana conformada por los vapores “Miranda”, “Zumbador” y “Crespo” salió de Maracaibo el 3 de septiembre de 1901 . Tenía como misión impedir el desembarco de tropas conservadoras en Rio Hacha, aprovisionar al Ejército con armas, municiones y transporte de ser necesario, y bombardear los lugares que se le indicaran en apoyo al ataque a la ciudad. Asistieron también, el “Restaurador”, “Bolívar” y “Totumo”.
Uno de los principales problemas de Pellicer era el abastecimiento de carbón. La escuadra se detuvo cerca del Castillo de San Carlos, donde tomó la goleta “Augusta Victoria” para llevarla llena de carbón para los buques. Al desistir del intento la dejó en libertad y siguió hacia Rio Hacha .
La escuadra llegó a Rio Hacha el 6 de septiembre. Hizo un recorrido entre aquella ciudad y Cabo de la Vela en busca de algún mensajero del general Dávila. El día 9 a las once de la mañana, se acercaban por el oeste el “Alexander Bixio”, el “Pinzón”, escoltados por el “Suchet”. La Escuadra venezolana avistó el convoy y se aprestaron a perseguir al “Pinzón”. Este se colocó entre tierra y el “Suchet”. El general Albán en conferencia con el comandante del buque de guerra francés, y a sabiendas que se encontraba en Rio Hacha el vicecónsul de aquel país como representante de importantes intereses que tenía su gobierno en aquella ciudad, le preguntó cuál sería la actitud que tomaría si la escuadra venezolana atacaba al “Alexander Bixio”. El comandante respondió que se defendería .
El combate estaba servido. El “Penélope” atacó al “Totumo”. El Comandante W. H. Taylor contestó con la mayor prontitud. El “Penélope fue repelido y perseguido por el “Totumo” y el “Crespo”. El buque inglés fue echado a pique.
El “Suchet”, con su enorme humanidad de acero y un tonelaje y calibre 3 veces superiores, disparó sus cañones de 6,4 pulgadas sobre el “Crespo”. Nuestros tripulantes no se amedrentaron. Por un costado le atacaba el “Bolívar” con dos torpedos. El comandante del “Suchet” no se arriesgaría a ser vencido por la jauría de tiburones que empleaba como táctica la escuadra venezolana. Se retiró a dos kilómetros y comenzó a disparar sin dar en blanco alguno .
Por su parte, el “Restaurador” (al mando del CN y G/D Manuel Monteverde) se encontró con el “Ban Righ” que estaba fondeado en Rio Hacha. El zafarrancho de combate no se hizo esperar. Pero el “Suchet” comenzó a disparar al “Restaurador” impidiendo el encuentro.
Pellicer se dirigió en un bote a bordo del “Suchet” y conferenció largamente con su comandante. No hubo acuerdo. Terminada la entrevista, sin noticias del general Dávila, el carbón escaso y con el “Miranda” averiado, la escuadra se trasladó hasta Cabo de la Vela, sirviendo el “Zumbador” como remolque.
A la altura de Punta de Pájaro, se encontraron con un bote que llevaba la posta del general Dávila. Le informaba que el día 9 estaría a tres leguas de Rio Hacha. Las reparaciones resultaron inútiles, el combustible escaseaba .
El día 9 de septiembre las fuerzas de Castillo y Dávila llegaron al caserío de Carazúa, a un kilómetro al este de Rio Hacha, separado por el Rio Ranchería. Tenía una laguna algo seca por la estación. Dos caminos conducían a Rio Hacha: la vía de Pautaña, y otra que atraviesa el Rio Ranchería pasando por las sabanas de Jurpunal. En el extremo noreste, acamparon en semicírculo, las tropas de los generales colombianos Aníbal Ruiz, Agustín Bernier y José Dolores Daza. Seguían los batallones venezolanos: La “Sagrada” de Carmelo Castro; el comandando por el colombiano Peralta; el “Barquisimeto” al mando del general Gutiérrez, además de los batallones “Coro” y “Táchira” .
Las tropas del general Juan de Jesús Arjona se encontraban en Pautaña. Básicamente, los movimientos tácticos acordados por las tropas de Dávila y Castillo consistían en esperar el ataque de Arjona. Consumado el movimiento conservador, el ejército liberal tomaría la vía de Jurpunal por el rio, atravesando un puente de indios ya acondicionado por un ingeniero venezolano, dejando a Arjona a la espalda, para ocupar Rio Hacha. Era un problema garantizar agua y recursos. El día 13, reforzadas por el ”Briceño”, las tropas de Arjona se movilizaron desde Pautaña a Carazúa. Medio batallón venezolano y la artillería atravesaron el rio. Se esperaban los avisos de la avanzada sobre el movimiento de Arjona. Nada sucedió. Al parecer Dávila inopinadamente ordenó la contramarcha. El día anterior, sus desavenencias con el general Castillo sobre los mejores movimientos tácticos a utilizar, casi terminaron en disparos. El general Ramón Amaya, quien era el nuevo e inesperado jefe del ejército atacante, no cayó en el ardid y se desvió por la vía de Juaín para hacer un movimiento de flanco y caer sobre la retaguardia liberal, llena de matorrales. Fueron sorprendidos por tiro raso .
Las fuerzas de Amaya atacaron el centro, donde se encontraba el batallón “Barquisimeto” que fue puesto en derrota. Tuvo una destacada actuación del bando conservador, el general venezolano Eliseo Marques .
Dávila se fue a Torremazón y de allí siguió por la vía de Paraguaipoa. En pequeños grupos huyeron las tropas, algunos cayeron bajo las flechas guajiras, los muertos que nadie reclamó. Los heridos y prisioneros de Carazúa fueron rematados por el ejército conservador.
Según algunos cronistas colombianos, Dávila era reacio a la utilización efectiva de la escuadra, sobre todo de la movilización a Rio Hacha, así como al traslado a bordo del general de Rio Hacha, Gerardo Gómez y otros prácticos para ayudar en la navegación.
La Escuadra permaneció entre Punta La Cruz y Cabo de la Vela hasta el día 13. Subió a bordo el Dr. César Mármol, con instrucciones de Dávila para fondear en la Pedrera. Sólo le quedaba hasta el día 15 el preciso combustible y aceite para el regreso. El día 14 de septiembre, una carta del general Anibal Ruiz, de la mano del general Belisario Martínez, solicitaba buscarles en Punta de Pájaro. Fue enviado el “Zumbador” y trajo al general Ruiz con 18 individuos. En ese momento, Pellicer se enteró del desastre que había sufrido el Ejército Auxiliar Restaurador en Carazúa y del movimiento de Dávila hasta el sitio llamado Los Treinta para reagruparse con las tropas de Castillo .
El desastre de Carazúa fue originado por varias causas. La gran cantidad de tropas prometidas por Uribe llegaron a 300. Las provisiones prometidas para el Ejército venezolano, se limitaron a cargas de papelón y sal, que fueron entregadas luego de varios días de hambre, sed, y la disentería ocasionada por beber agua pútrida de una casimba que albergaba tres cadáveres de mujeres, finalmente, el calzado inadecuado o inexistente para enfrentar los inmensos desiertos de la Guajira,
Reunidas las tropas de Dávila y Castillo, el conflicto entre jefes no se hizo esperar. Carmelo Castro, medio hermano del Presidente, ásperamente tratado por éste, y quien había estudiado en una academia militar en Nueva York, había sugerido un ataque directo sobre Rio Hacha. Igual sugerencia le habían hecho distinguidos oficiales como el ingeniero Tomás Llamosas y Juan Uslar. Las tropas estaban desmotivadas, pues veían todo aquello como una gran farsa.
Los señalamientos y las culpas ajenas entraron en juego. Dávila arrojaría su responsabilidad sobre los generales colombianos que no estaban frente a Castro para defenderse, y menos Pellicer que estaba embarcado.
Castro hizo poco caso sobre la responsabilidad que señalaba Dávila a Pellicer.
Pellicer y su escuadra arribaron a Maracaibo el 18 de septiembre de ese año. Poco tardaría en seguir en combate.
EN LA REVOLUCIÓN LIBERTADORA
En octubre de 1901 el “Miranda” junto al “Crespo” realizó cruceros entre Güiria y Trinidad, para evitar el desembarque de armas para Rolando. En enero de 1902, fue destinado con la misma escuadrilla a las cercanías de Boca de Uchire en búsqueda del “Ban Righ . Una vez allí, bombardearon la posición y desembarcaron tropas que incautaron las armas y municiones dejadas en la playa. En febrero, el crucero se trasladó entre las costas de Coro y Maracaibo.
En marzo de ese año, se conformó una nueva escuadrilla, con el “Miranda" y el “Restaurador” para el desembarco de tropas en Tucacas y Chichriviche a órdenes del general Juan Vicente Gómez. En esta oportunidad Pellicer navegó con el TF Román Delgado Chalbaud . Delgado y Pellicer, apoyaron con fuego de artillería los desembarcos de las tropas transportadas. Varias anécdotas refieren los terribles daños que causaron las acciones de estos oficiales sobre las poblaciones de Tucacas y Cumarebo.
La capacidad de Pellicer era tan conocida, que se le asignaban hasta dos buques a la vez. Sobre Pellicer, el Comandante General Alejandro Ibarra dirá lo siguiente:
Ayer estuvo por aquí el "Miranda" con su Comandante Pellicer a bordo del cual estoy muy contento, pues él cuida mucho su barco y es un hombre muy competente en todo sentido.
INSPECTOR GENERAL DE LA ARMADA
El cargo de Inspector General de la Armada no tenía las responsabilidades de la actualidad, ni aún las correspondientes a la década de los 40. El inspector era especialista en máquinas, conocedor de la nomenclatura inglesa, la más usada en nuestros buques. Debía embarcarse constantemente para inspeccionar las máquinas, el control de aceite, presión de las calderas, etc. Este cargo era especialmente importante por la carencia de buenos ingenieros.
A mediados de 1901, el Inspector de la Armada renunció para iniciar un negocio privado en Trinidad. El 27 de enero de 1902, Pellicer fue nombrado Inspector General de la Armada, de acuerdo con el Decreto publicado en Gaceta Oficial Nº 8460 del 11 de febrero de 1902.
LA INVASIÓN A CUMANÁ
Poco conocemos del desempeño del Leopoldo Pellicer en los años siguientes, salvo algunos hechos concretos. Acompañó a Delgado Chalbaud en la conspiración que derrocó a Cipriano Castro en diciembre de 1908. Posteriormente, pasó a la Compañía Anónima de Navegación Fluvial y Costanera con su antiguo jefe.
Estuvo implicado en el intento de derrocar a Juan Vicente Gómez en abril de 1913. Permaneció exiliado.
Se incorporó a la expedición liderada por el CN Román Delgado Chalbaud en agosto de 1929. Paralelamente al ataque de Cumaná, Güiria sería levantada por el general Francisco Gutiérrez. A los efectos, Egea Mier, Pellicer y David López llevaron 200 máuseres y 50.000 cartuchos para aquellos combatientes .
Finalizadas las acciones en Cumaná. Pellicer viajó a Trinidad. No tenemos más datos sobre su vida.
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CF. LEOPOLDO VICENTE PELLICER
Ingresó a la Escuela Naval que funcionaba en el vapor “Centenario” en 1883. Se graduó el 15 de agosto de 1885. Estuvo destinado al vapor “Reivindicador”. En 1891 le encontramos como segundo del vapor “Centenario” .
Oficial de recordada memoria. De destacadísima actuación durante la Revolución Libertadora y en las acciones navales sobre Rio Hacha.
El “Miranda”, antiguo cañonero español “Diego Velásquez” fue incorporado a la escuadra venezolana en 1899. Entre 1900 y 1901, había caído en manos de comandantes irresponsables, dados presuntamente a vicios y corruptelas, lo que influyó en el descuido de la nave. Alejandro Ibarra, Comandante General de la Armada y de la Escuadra, destinó a Pellicer a ese buque, con el fin de corregir todo aquello en marzo del último año .
LA INVASIÓN DEL EJÉRCITO COLOMBIANO
La Guerra de los Mil Días fue un importante episodio bélico ocurrido en Colombia entre 1899 y 1902, originado por el enfrentamiento entre el Partido Liberal y una fracción del Partido Conservador en funciones de Gobierno (Nacional). Tuvo como causas principales, la sustitución de la Constitución de Rio Negro (1863) de esencia federal, por la Constitución de 1886 de sistema centralista, los intentos de cooptación de los conservadores y las ambiciones liberales de tomar el poder, entre otras.
Gobernaba el octogenario Manuel Antonio Sanclemente. En un movimiento de un sector del Partido Conservador, su vicepresidente, un conocido académico y literato, José Manuel Marroquín, se hizo con el poder.
La enemistad entre el Presidente Cipriano Castro hacia José Manuel Marroquín era de naturaleza ideológica, como contraparte, el presidente Marroquín se movía por consideraciones de recursos, puesto que el petróleo y el asfalto se proyectaban como riquezas de gran provecho.
Jorge Barco, apoderado de la señora Edelmira Maldonado de Barco, traspasó el 10 de abril de 1905 a la “Carib Royalties Corporation” el 15% de la explotación denominada “Concesión Barco”, cerca del Rio de Oro, de una extensión de un millón quinientos mil acres . Se decía que era la más rica del mundo, “un lago de petróleo y de la mejor calidad posible” . Una respuesta posible del por qué la insistencia del gobierno colombiano por delimitar en aquel momento, aquellas zonas con la mayor ventaja posible.
La necesidad de buscar una salida al Caribe por el eje Catatumbo-Lago de Maracaibo, y la sostenida insistencia de la libre navegación, complementaban aquella vecindad en crisis.
Marroquín intentó establecer un sistema conservador en Venezuela con un trasfondo econocéntrico, para lo que se valió del general venezolano Rangel Gárbiras, brillante médico y antiguo presidente del Gran Estado los Andes, enemistado con Castro desde la invasión de los 60. El general Rangel, sostuvo continuas conversaciones con Castro en el exilio (1892-1898). Mantenía la idea de que debían separarse las jefaturas civil y militar, en todo caso él se proponía para la primera. Castro pensaba en el mando único, de ser necesario, cedería ambas a Gárbiras y entraría como su subalterno. Gárbiras declinó. Acordaron hacer invasiones separadas, y el primero que lo hiciera sería apoyado por el otro. Este acuerdo no se materializó, y terminó en un gran encono de Gárbiras contra el triunfante Restaurador .
En el Consejo de Ministros en Bogotá, se discutió acaloradamente el apoyo a Rangel Gárbiras. Tanto el Ministro de Relaciones Exteriores como el Ministro de la Defensa, Pedro Nel Espina se opusieron a tal aventura .
Millares de nuestros buenos soldados fueron lanzados sin nuestra bandera clandestinamente a órdenes de extranjeros en el territorio venezolano. Los jefes de esa fuerza no avanzaron ni siquiera al frente de ella…todo paró en un robo bochornoso, pues dicho territorio fue arrasado en provecho de unos cuantos, y en la humillante derrota inflingida a nuestro ejército .
Un jueves 26 de julio de 1901, a las 11:00 de la mañana, 6.000 hombres del Ejército regular de Colombia, al mando de Rangel Gárbiras, el venezolano Emilio Fernández, y otros jefes tachirenses y colombianos, ocupaban San Antonio y se dirigían hacia San Cristóbal. Los telegrafistas alertaban con desesperación una noticia esperada desde hacía tiempo: “¡Invasión! ¡Invasión! ¡Dios mío invasión!”. Violaciones, robos y saqueos, muerte y tortura, dejaron a su paso, mientras iban desacelerando su marcha entretenidos en estos menesteres .
El alcance político y estratégico operacional del gobierno colombiano sobre Venezuela al propiciar la invasión de Gárbiras, es digno de detalles. La invasión, anunciada desde hacía un año, tuvo dos frentes. El eje Táchira- San Cristóbal y el eje Encontrados-Maracaibo. El objetivo principal objetivo fue reeditar la marcha de Castro hacia Caracas para establecer un gobierno conservador. Su segundo objetivo estratégico operacional era el apoderamiento del parque que tenía Castro guardado en San Cristóbal para ser usado por el gobierno colombiano. El tercer objetivo estratégico operacional fue marchar sobre Maracaibo para separar esa cuenca hidrográfica del resto del país, lo que permitiría el control de la salida al Caribe a través de la conexión Catatumbo-Encontrados-Lago de Maracaibo-Golfo de Venezuela; tal ventaja concedería una salida natural de los productos de Santander, así como el acceso a las potencialidades bituminosas de las inmediaciones del Rio de Oro. El cuarto objetivo estratégico operacional: la liberación del “Mocho Hernández”, preso en el castillo de San Carlos, para abrir un nuevo frente contra Castro. El último y no menos importante objetivo, consistía en crear un tercer frente de ataque contra los liberales desde la Guajira.
Estos movimientos estarían complementados con la invasión de Nicolás Rolando desde Trinidad. Segundo Riera y Luís Loreto Lima harían lo propio desde Apure para levantar los estados Cojedes y Falcón entre otros. Se esperaban otros movimientos en Carabobo y Barquisimeto .
Esta formidable invasión causó horribles daños en Rubio, San Antonio, Capacho y Táriba. Celestino Castro, quien recibía indicaciones por telégrafo de su hermano, concentró 1.500 hombres en San Cristóbal para esperar a Rangel que había establecido su cuartel en Táriba. Los combates se desarrollaron hasta el 29 de julio. Terminaron con la batalla de la Parada. Celestino Castro, asesorado por el general colombiano Uribe Uribe, puso en derrota a los invasores .
El segundo frente hizo efectivo el ataque el 28 de julio. Las fuerzas del general colombiano Juan Márquez habían salido de Cúcuta, donde se encontraba el general González Valencia con 7.000 efectivos, tomaron el tren en Alto Viento. Navegaron por el Rio Catatumbo, y en el curso del mismo, encontraron a la comisión de demarcación de límites. Tomaron la estación de ferrocarril en Boca de la Grita, donde se encontraba el funcionario de Cancillería M. León Quintero, miembro de la referida comisión .
La comisión colombo-venezolana había realizado sus trabajos topográficos en el Rio de Oro, San Faustino, Tarra y Sardinata, la China, Guarumito y la Grita. Cerca del Rio de Oro, fueron apresadas las lanchas “La Colombia” (donde viajaba la comisión colombiana) y la “América” (llevaba a bordo a los funcionarios de la Cancillería venezolana, Carlos Monagas entre otros). Poco después, las tropas de Márquez se dirigieron a Encontrados, que tomaron sin mayores contratiempos. Efectuada la operación, las tropas del general Jesús Morales Berti, acantonadas en Villamizar, deberían marchar sobre Maracaibo. El general venezolano Régulo Olivares avanzó sobre Encontrados y la retomó, empujando a los invasores por el rio. Con el vapor “Progreso” hicieron tal labor y rescataron a los comisionados de límites .
EL BOMBARDEO A RIO HACHA
El general Cipriano Castro se había dejado seducir por el buen verbo del general Uribe Uribe, refugiado en Venezuela, después del fracaso en la batalla de Palo Negro (25-26 de mayo de 1900). Esperaba reeditar el sueño gran colombiano, estableciendo un gobierno liberal con el apoyo de Nicaragua y Ecuador y, desde adentro, por las masas liberales opuestas a la facción nacionalista del conservadurismo. Todo obraría para el derrocamiento de Marroquín. El Ministro de Guerra y Marina, el viejo general Pulido, le recriminaba amargamente a Castro la carencia de jefes para derrocar gobiernos extranjeros, mucho menos de dinero para tales fines. Presentó la renuncia. El ambiente periodístico y general, atizado por los agresivos artículos de Vicente Dávila llamando a las armas, hizo el resto .
A principios de 1901, el general Liberal colombiano Clodomiro Castillo, quien peleaba en Tolima, navegó por el Orinoco hasta llegar a Trinidad. Transportaba gran cantidad de mercancías que en aquella isla cambió por armas y municiones. Su llegada a Trinidad coincidió con la visita del general Rafael Uribe Uribe a Cipriano Castro. Huésped de honor, trasladado en buques de la Armada a los lugares que tenía en agenda. Otros líderes liberales de aquel país, como el general Benjamín Ruiz, tuvieron entrevista con Castro, con promesas de apoyo político y militar, y posiblemente el reconocimiento de aquellas tropas como beligerantes .
La Guajira tenía presencia venezolana que apoyaba a los Conservadores. Unos 80 jinetes “mochistas” bajo las órdenes del coronel venezolano Eliseo Marques, junto al Cacique José Dolores con sus bravos guajiros, dependían del Comando de Rio Hacha y dominaban aquellas áridas tierras .
LOS VAPORES “RAYO” Y “AUGUSTO”
El general Augusto Lutowski Pérez , ingeniero, político y militar, tuvo una exitosa carrera durante los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco, y luego bajo el mando del general Joaquín Crespo. Cuando ejerció la comandancia de la fortaleza de San Carlos (1880-1882), realizó una exploración a la barra de Maracaibo para el trazado de un nuevo canal de navegación. En la coyuntura, adquirió un pequeño remolcador en la ciudad de Filadelfia, al que bautizó “Augusto” y sirvió varios años para el abrir el camino de los barcos que entraban a puerto. Los sucesivos destinos al Zulia y como jefe de la Armada Nacional (1895-1897), le permitieron mantener a este buque en el servicio público de practicaje. Triunfante la Revolución Restauradora y habiéndose unido a ella, vendió al Estado el vapor “Augusto”.
Las consideraciones de orden estratégico de los liberales establecían como objetivo operacional principal, el dominio marítimo de la costa Atlántica y del Rio Magdalena, anulando a las fuerzas navales conservadoras, y el transporte de tropas y municiones. La culminación en feliz término, permitiría al ejército del Magdalena unirse al que operaba en Bolívar. Lograda la convergencia de ambos en el rio que dividía al país en dos, marcharían sobre la capital. Los liberales estimaban que el alma de la revolución eran los barcos .
Dentro del apoyo materializado por el presidente de Venezuela, se encontraba la asignación de buques. A principios de 1900 les facilitó el “Augusto” para los fines mencionados. El general mexicano Francisco Ruiz Sandoval recibió esta unidad de la Armada venezolana. Se dirigió a Trinidad con patente de guerra expedido por el gobierno y el título de general al servicio de Venezuela. En Puerto España y por intermediación del Consulado General de Venezuela en aquel país, se obtuvo el armamento que los ingleses habían decomisado a los liberales colombianos .
El “Augusto” trasladó armas y municiones de los liberales colombianos a las fortalezas de Puerto Cabello y del Zulia. En Puerto Cabello, el general Ruiz recogió un segundo buque que la Revolución liberal había comprado en Inglaterra con apoyo del gobierno venezolano, llamada el “Rayo”. Las fortalezas venezolanas sirvieron de soporte logístico para las operaciones navales revolucionarias durante la Guerra de los Mil Días .
El vapor colombiano “Rayo” o “Peralonso” fue utilizado en la guerra del Atlántico por el general liberal colombiano Siervo Sarmiento para el dominio de aquellas costas. El 8 de mayo de 1900, Sarmiento desembarcó del “Rayo” y el “Augusto” en las costas de Rio Hacha, hombres, 1.800 fusiles “Marlincher” y 200.000 cartuchos. En el mes de mayo, Sarmiento murió. Era comandante del “Augusto” o “Gaitán”, Francisco Ruiz Sandoval. El “Rayo” y el “Augusto” fueron empleados en un ataque combinado de los liberales al mando de los generales Aníbal Ruiz, Plácido Camacho y Adán Franco, sobre las costas de Zapote, Departamento de Bolívar (8 de mayo de 1900 aproximadamente). Entre las acciones operacionales realizadas tenemos el bombardeo a Boca Chica, el hundimiento del “Nelly Bazán”, el apresamiento en las bocas del Sinú del “María Hanaberg”, entre otras . Las operaciones continuaron por tierra hasta Santa Marta. Los buques esperaban en el Morro. La colisión de ambos y la falta de coordinación entre los jefes liberales, convirtieron en fracaso el éxito inicial. De camino a Rio Hacha, el comandante Ruiz, al parecer apresó la tripulación del “Rayo” y lo remolcó hasta Venezuela .
Por algunos hechos subsidiarios, las quejas del gobernador de Maracaibo, la desintegración de las fuerzas liberales y la muerte del jefe de operaciones del Atlántico, al llegar a la Guaira a finales de 1900, ambos buques fueron decomisados por el Ministerio de Hacienda y su comandante puesto a buen resguardo por cuatro meses . Los buques pasaron a la Escuadra venezolana. El “Rayo” o “Gaitán” se denominó “23 de Mayo”, y el “Augusto”, fue llamado el “Zumbador”.
Dueño el gobierno del Rio Magdalena, la revolución había quedado dividida en dos ejércitos separados. Ante tales circunstancias, primaba restablecer el control del mar. Por ello, el líder liberal M.S. Algandona se dirigió a Encontrados en donde se entrevistó con un enviado del Presidente Castro. Algandona solicitaba buques bajo cualquier modalidad (compra, destino en comisión), lo que ayudaría a cambiar el curso de la guerra. Se acordó realizar tales tratos en forma verbal para evitar futuros reclamos diplomáticos .
EL EJÉRCITO AUXILIAR RESTAURADOR
Alentado por la invasión colombiana al Táchira, Castro envió al general venezolano Rufo Nieves a las órdenes del general Castillo (nombrado Jefe de las Fuerzas del Magdalena por Uribe Uribe). Se inició el avance por la Guajira saliendo por Paraguaipoa, hasta que se produjo el combate de Garapasera (22 de agosto de 1901) .
Terminada la batalla de Garapasera, las fuerzas del general Clodomiro Castillo que se encontraban en la laguna de Pirure (Península Guajira), marcharon a Guayumana donde se reunieron con el denominado “Ejército Auxiliar Restaurador”, enviado por Cipriano Castro, el Comandante en Jefe: el general José María Dávila.
El ejército venezolano estaba compuesto por 1.400 hombres. Jefe de Estado Mayor: general Vicente Sánchez; Comisario de Guerra; coronel Arturo Uslar; y Jefe de Parque, luego comandante de una compañía de “Sagrada”, coronel Carmelo Castro. Jefe de la Escuadra de Operaciones sobre Rio Hacha: TN Leopoldo Vicente Pellicer.
Así las cosas, el Ejército Auxiliar Restaurador salió de Maracaibo el 28 de agosto de 1901.
LAS ACCIONES TERRESTRES Y NAVALES
El general Carlos Albán, Jefe Civil y Militar del Istmo (Panamá) había sido nombrado por el gobierno de Marroquín, Comandante en Jefe de las Fuerzas Fluviales y Ribereñas del Bajo Magdalena y de las Marítimas y Terrestres de los Departamentos de Panamá, Bolívar y Magdalena. Hombre vigoroso, militar de destacada actuación, tenía en su haber los títulos de médico, abogado e ingeniero. Dominaba varios idiomas .
El general Albán había ordenado al general Arjona que saliera de Rio Hacha a encontrarse con el Ejército que marchaba por la Guajira y evitar que cercaran aquella ciudad. Intimidado por el número del ejército invasor y por la presencia de la Escuadra venezolana, no pudo verificarlo. Ante la inferioridad numérica de los Conservadores, el general Albán contrató a un exorbitante precio en Puerto Colombia y por 48 horas, los servicios del vapor mercante francés “Alexander Bixio” para transportar 1.700 hombres de la División “Briceño”. Como parte del contrato, un crucero de la misma nacionalidad, el “Suchet” tendría la misión de escolta, no sólo al primero sino también del vapor mercante armado en guerra “Próspero Pinzón” que llevaba a bordo al general Albán, su estado mayor y 300 hombres. Acompañaba el buque inglés “Penélope”. El día 8 salieron hacia Rio Hacha .
La escuadra venezolana conformada por los vapores “Miranda”, “Zumbador” y “Crespo” salió de Maracaibo el 3 de septiembre de 1901 . Tenía como misión impedir el desembarco de tropas conservadoras en Rio Hacha, aprovisionar al Ejército con armas, municiones y transporte de ser necesario, y bombardear los lugares que se le indicaran en apoyo al ataque a la ciudad. Asistieron también, el “Restaurador”, “Bolívar” y “Totumo”.
Uno de los principales problemas de Pellicer era el abastecimiento de carbón. La escuadra se detuvo cerca del Castillo de San Carlos, donde tomó la goleta “Augusta Victoria” para llevarla llena de carbón para los buques. Al desistir del intento la dejó en libertad y siguió hacia Rio Hacha .
La escuadra llegó a Rio Hacha el 6 de septiembre. Hizo un recorrido entre aquella ciudad y Cabo de la Vela en busca de algún mensajero del general Dávila. El día 9 a las once de la mañana, se acercaban por el oeste el “Alexander Bixio”, el “Pinzón”, escoltados por el “Suchet”. La Escuadra venezolana avistó el convoy y se aprestaron a perseguir al “Pinzón”. Este se colocó entre tierra y el “Suchet”. El general Albán en conferencia con el comandante del buque de guerra francés, y a sabiendas que se encontraba en Rio Hacha el vicecónsul de aquel país como representante de importantes intereses que tenía su gobierno en aquella ciudad, le preguntó cuál sería la actitud que tomaría si la escuadra venezolana atacaba al “Alexander Bixio”. El comandante respondió que se defendería .
El combate estaba servido. El “Penélope” atacó al “Totumo”. El Comandante W. H. Taylor contestó con la mayor prontitud. El “Penélope fue repelido y perseguido por el “Totumo” y el “Crespo”. El buque inglés fue echado a pique.
El “Suchet”, con su enorme humanidad de acero y un tonelaje y calibre 3 veces superiores, disparó sus cañones de 6,4 pulgadas sobre el “Crespo”. Nuestros tripulantes no se amedrentaron. Por un costado le atacaba el “Bolívar” con dos torpedos. El comandante del “Suchet” no se arriesgaría a ser vencido por la jauría de tiburones que empleaba como táctica la escuadra venezolana. Se retiró a dos kilómetros y comenzó a disparar sin dar en blanco alguno .
Por su parte, el “Restaurador” (al mando del CN y G/D Manuel Monteverde) se encontró con el “Ban Righ” que estaba fondeado en Rio Hacha. El zafarrancho de combate no se hizo esperar. Pero el “Suchet” comenzó a disparar al “Restaurador” impidiendo el encuentro.
Pellicer se dirigió en un bote a bordo del “Suchet” y conferenció largamente con su comandante. No hubo acuerdo. Terminada la entrevista, sin noticias del general Dávila, el carbón escaso y con el “Miranda” averiado, la escuadra se trasladó hasta Cabo de la Vela, sirviendo el “Zumbador” como remolque.
A la altura de Punta de Pájaro, se encontraron con un bote que llevaba la posta del general Dávila. Le informaba que el día 9 estaría a tres leguas de Rio Hacha. Las reparaciones resultaron inútiles, el combustible escaseaba .
El día 9 de septiembre las fuerzas de Castillo y Dávila llegaron al caserío de Carazúa, a un kilómetro al este de Rio Hacha, separado por el Rio Ranchería. Tenía una laguna algo seca por la estación. Dos caminos conducían a Rio Hacha: la vía de Pautaña, y otra que atraviesa el Rio Ranchería pasando por las sabanas de Jurpunal. En el extremo noreste, acamparon en semicírculo, las tropas de los generales colombianos Aníbal Ruiz, Agustín Bernier y José Dolores Daza. Seguían los batallones venezolanos: La “Sagrada” de Carmelo Castro; el comandando por el colombiano Peralta; el “Barquisimeto” al mando del general Gutiérrez, además de los batallones “Coro” y “Táchira” .
Las tropas del general Juan de Jesús Arjona se encontraban en Pautaña. Básicamente, los movimientos tácticos acordados por las tropas de Dávila y Castillo consistían en esperar el ataque de Arjona. Consumado el movimiento conservador, el ejército liberal tomaría la vía de Jurpunal por el rio, atravesando un puente de indios ya acondicionado por un ingeniero venezolano, dejando a Arjona a la espalda, para ocupar Rio Hacha. Era un problema garantizar agua y recursos. El día 13, reforzadas por el ”Briceño”, las tropas de Arjona se movilizaron desde Pautaña a Carazúa. Medio batallón venezolano y la artillería atravesaron el rio. Se esperaban los avisos de la avanzada sobre el movimiento de Arjona. Nada sucedió. Al parecer Dávila inopinadamente ordenó la contramarcha. El día anterior, sus desavenencias con el general Castillo sobre los mejores movimientos tácticos a utilizar, casi terminaron en disparos. El general Ramón Amaya, quien era el nuevo e inesperado jefe del ejército atacante, no cayó en el ardid y se desvió por la vía de Juaín para hacer un movimiento de flanco y caer sobre la retaguardia liberal, llena de matorrales. Fueron sorprendidos por tiro raso .
Las fuerzas de Amaya atacaron el centro, donde se encontraba el batallón “Barquisimeto” que fue puesto en derrota. Tuvo una destacada actuación del bando conservador, el general venezolano Eliseo Marques .
Dávila se fue a Torremazón y de allí siguió por la vía de Paraguaipoa. En pequeños grupos huyeron las tropas, algunos cayeron bajo las flechas guajiras, los muertos que nadie reclamó. Los heridos y prisioneros de Carazúa fueron rematados por el ejército conservador.
Según algunos cronistas colombianos, Dávila era reacio a la utilización efectiva de la escuadra, sobre todo de la movilización a Rio Hacha, así como al traslado a bordo del general de Rio Hacha, Gerardo Gómez y otros prácticos para ayudar en la navegación.
La Escuadra permaneció entre Punta La Cruz y Cabo de la Vela hasta el día 13. Subió a bordo el Dr. César Mármol, con instrucciones de Dávila para fondear en la Pedrera. Sólo le quedaba hasta el día 15 el preciso combustible y aceite para el regreso. El día 14 de septiembre, una carta del general Anibal Ruiz, de la mano del general Belisario Martínez, solicitaba buscarles en Punta de Pájaro. Fue enviado el “Zumbador” y trajo al general Ruiz con 18 individuos. En ese momento, Pellicer se enteró del desastre que había sufrido el Ejército Auxiliar Restaurador en Carazúa y del movimiento de Dávila hasta el sitio llamado Los Treinta para reagruparse con las tropas de Castillo .
El desastre de Carazúa fue originado por varias causas. La gran cantidad de tropas prometidas por Uribe llegaron a 300. Las provisiones prometidas para el Ejército venezolano, se limitaron a cargas de papelón y sal, que fueron entregadas luego de varios días de hambre, sed, y la disentería ocasionada por beber agua pútrida de una casimba que albergaba tres cadáveres de mujeres, finalmente, el calzado inadecuado o inexistente para enfrentar los inmensos desiertos de la Guajira,
Reunidas las tropas de Dávila y Castillo, el conflicto entre jefes no se hizo esperar. Carmelo Castro, medio hermano del Presidente, ásperamente tratado por éste, y quien había estudiado en una academia militar en Nueva York, había sugerido un ataque directo sobre Rio Hacha. Igual sugerencia le habían hecho distinguidos oficiales como el ingeniero Tomás Llamosas y Juan Uslar. Las tropas estaban desmotivadas, pues veían todo aquello como una gran farsa.
Los señalamientos y las culpas ajenas entraron en juego. Dávila arrojaría su responsabilidad sobre los generales colombianos que no estaban frente a Castro para defenderse, y menos Pellicer que estaba embarcado.
Castro hizo poco caso sobre la responsabilidad que señalaba Dávila a Pellicer.
Pellicer y su escuadra arribaron a Maracaibo el 18 de septiembre de ese año. Poco tardaría en seguir en combate.
EN LA REVOLUCIÓN LIBERTADORA
En octubre de 1901 el “Miranda” junto al “Crespo” realizó cruceros entre Güiria y Trinidad, para evitar el desembarque de armas para Rolando. En enero de 1902, fue destinado con la misma escuadrilla a las cercanías de Boca de Uchire en búsqueda del “Ban Righ . Una vez allí, bombardearon la posición y desembarcaron tropas que incautaron las armas y municiones dejadas en la playa. En febrero, el crucero se trasladó entre las costas de Coro y Maracaibo.
En marzo de ese año, se conformó una nueva escuadrilla, con el “Miranda" y el “Restaurador” para el desembarco de tropas en Tucacas y Chichriviche a órdenes del general Juan Vicente Gómez. En esta oportunidad Pellicer navegó con el TF Román Delgado Chalbaud . Delgado y Pellicer, apoyaron con fuego de artillería los desembarcos de las tropas transportadas. Varias anécdotas refieren los terribles daños que causaron las acciones de estos oficiales sobre las poblaciones de Tucacas y Cumarebo.
La capacidad de Pellicer era tan conocida, que se le asignaban hasta dos buques a la vez. Sobre Pellicer, el Comandante General Alejandro Ibarra dirá lo siguiente:
Ayer estuvo por aquí el "Miranda" con su Comandante Pellicer a bordo del cual estoy muy contento, pues él cuida mucho su barco y es un hombre muy competente en todo sentido.
INSPECTOR GENERAL DE LA ARMADA
El cargo de Inspector General de la Armada no tenía las responsabilidades de la actualidad, ni aún las correspondientes a la década de los 40. El inspector era especialista en máquinas, conocedor de la nomenclatura inglesa, la más usada en nuestros buques. Debía embarcarse constantemente para inspeccionar las máquinas, el control de aceite, presión de las calderas, etc. Este cargo era especialmente importante por la carencia de buenos ingenieros.
A mediados de 1901, el Inspector de la Armada renunció para iniciar un negocio privado en Trinidad. El 27 de enero de 1902, Pellicer fue nombrado Inspector General de la Armada, de acuerdo con el Decreto publicado en Gaceta Oficial Nº 8460 del 11 de febrero de 1902.
LA INVASIÓN A CUMANÁ
Poco conocemos del desempeño del Leopoldo Pellicer en los años siguientes, salvo algunos hechos concretos. Acompañó a Delgado Chalbaud en la conspiración que derrocó a Cipriano Castro en diciembre de 1908. Posteriormente, pasó a la Compañía Anónima de Navegación Fluvial y Costanera con su antiguo jefe.
Estuvo implicado en el intento de derrocar a Juan Vicente Gómez en abril de 1913. Permaneció exiliado.
Se incorporó a la expedición liderada por el CN Román Delgado Chalbaud en agosto de 1929. Paralelamente al ataque de Cumaná, Güiria sería levantada por el general Francisco Gutiérrez. A los efectos, Egea Mier, Pellicer y David López llevaron 200 máuseres y 50.000 cartuchos para aquellos combatientes .
Finalizadas las acciones en Cumaná. Pellicer viajó a Trinidad. No tenemos más datos sobre su vida.
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Batallas Históricas en Sudamérica
Este 31 de julio
Venezuela recuerda con hidalguía la Batalla de Matasiete
ARTÍCULO | JULIO 30, 2008 - 11:12AM | POR HÉCTOR ESCALANTE
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La isla de Margarita y toda Venezuela recordaran este jueves 31 de julio la histórica batalla que tuvo lugar hace 191 años en las faldas, bosques, lomas y cocaleros del cerro Matasiete, y que enfrentó a patriotas y realistas siendo determinante para el proceso de independencia de Venezuela.
El 31 de julio de 1817, los patriotas margariteños se enfrentaron a los realistas, dirigidos por el general Pablo Morillo y fue tal el valor mostrado que ese día fueron nombrados neoespartanos, para recordar el coraje de los griegos.
“Esta es la batalla de más trascendencia para la historia de Margarita”, asegura el cronista Luis Marcano Boadas. “Matasiete es la lección, es el valor y la hidalguía; es la gloria que viene a complementar el triunfo de la campaña de Guayana y que se cristaliza luego con la Batalla de Carabobo”, refirió.
El objetivo de Morillo era tomar el Portachuelo que se encuentra entre La Asunción y Tacarigua, ya que de esta manera garantizaba las movilizaciones en la zona.
El acceso al lugar era difícil. Además de los obstáculos naturales opuestos por los bosques de tunales, los patriotas habían construido reducto, zanjas, parapetos y fosos alrededor de la ciudad. Morillo cubre sus espaldas con el cerro de Matasiete, esperando un ataque frontal.
Para lograr su objetivo se sitúa con sus tropas en el Cerro Matasiete y espera avanzar para la batalla frontal, pero los patriotas impiden la marcha y alrededor de las 8:30 de la mañana de aquel día se desata una lucha sangrienta. Los patriotas, dirigidos por Francisco Esteban Gómez, pelean durante todo el día y pasadas las 4:00 de la tarde Morillo ordena la retirada a sus hombres.
En torno a estos hechos, el cronista Marcano Boadas asegura que aún nadie se explica como los 3 mil hombres de Morillo pudieron ser derrotados por los 300 patriotas que comandaba Francisco Esteban Gómez.
Luis Marcano Boadas también recuerda estas historias, que se han repetido por años en los pueblos de Margarita y que hablan de una ayuda divina en los campos de batalla, siempre a favor de los patriotas. El lugar en el que tuvo lugar la Batalla de Matasiete fue declarado monumento natural el 27 de febrero de 1974.
Hubo hasta quienes creyeron ver una bella mujer en lo mas encarnizado de la lucha y cuando se creía que podía flaquear los animaba corriendo de un lado y socorriendo a los heridos y según, esa mujer no era otra que la Virgen del Valle, que desde entonces ganó el cognomento de la Virgen Patriota.
También se repite la historia, en los pueblos de Nueva Esparta, de una mujer que durante aquel día de dura pelea atendió y socorrió a los heridos y luego no pudo ser localizada.
Las tropas margariteñas saldrían de la isla a pelear al lado de sus hermanos de Tierra Firme. La historia nos los muestra en Apure, con el comandante Antonio Díaz al lado de Páez; en Carabobo, con su coterráneo el general en jefe Santiago Mariño; En Ayacucho, al lado del Mariscal Antonio José de Sucre y en El Callao, último reducto de los españoles en este continente, murieron por la libertad americana los margariteños: José González, Francisco Guzmán, Juan Ortega, Juan Cosme y Rafael Alvarado.
http://www.radiomundial.com.ve/node/216954
Venezuela recuerda con hidalguía la Batalla de Matasiete
ARTÍCULO | JULIO 30, 2008 - 11:12AM | POR HÉCTOR ESCALANTE
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La isla de Margarita y toda Venezuela recordaran este jueves 31 de julio la histórica batalla que tuvo lugar hace 191 años en las faldas, bosques, lomas y cocaleros del cerro Matasiete, y que enfrentó a patriotas y realistas siendo determinante para el proceso de independencia de Venezuela.
El 31 de julio de 1817, los patriotas margariteños se enfrentaron a los realistas, dirigidos por el general Pablo Morillo y fue tal el valor mostrado que ese día fueron nombrados neoespartanos, para recordar el coraje de los griegos.
“Esta es la batalla de más trascendencia para la historia de Margarita”, asegura el cronista Luis Marcano Boadas. “Matasiete es la lección, es el valor y la hidalguía; es la gloria que viene a complementar el triunfo de la campaña de Guayana y que se cristaliza luego con la Batalla de Carabobo”, refirió.
El objetivo de Morillo era tomar el Portachuelo que se encuentra entre La Asunción y Tacarigua, ya que de esta manera garantizaba las movilizaciones en la zona.
El acceso al lugar era difícil. Además de los obstáculos naturales opuestos por los bosques de tunales, los patriotas habían construido reducto, zanjas, parapetos y fosos alrededor de la ciudad. Morillo cubre sus espaldas con el cerro de Matasiete, esperando un ataque frontal.
Para lograr su objetivo se sitúa con sus tropas en el Cerro Matasiete y espera avanzar para la batalla frontal, pero los patriotas impiden la marcha y alrededor de las 8:30 de la mañana de aquel día se desata una lucha sangrienta. Los patriotas, dirigidos por Francisco Esteban Gómez, pelean durante todo el día y pasadas las 4:00 de la tarde Morillo ordena la retirada a sus hombres.
En torno a estos hechos, el cronista Marcano Boadas asegura que aún nadie se explica como los 3 mil hombres de Morillo pudieron ser derrotados por los 300 patriotas que comandaba Francisco Esteban Gómez.
Luis Marcano Boadas también recuerda estas historias, que se han repetido por años en los pueblos de Margarita y que hablan de una ayuda divina en los campos de batalla, siempre a favor de los patriotas. El lugar en el que tuvo lugar la Batalla de Matasiete fue declarado monumento natural el 27 de febrero de 1974.
Hubo hasta quienes creyeron ver una bella mujer en lo mas encarnizado de la lucha y cuando se creía que podía flaquear los animaba corriendo de un lado y socorriendo a los heridos y según, esa mujer no era otra que la Virgen del Valle, que desde entonces ganó el cognomento de la Virgen Patriota.
También se repite la historia, en los pueblos de Nueva Esparta, de una mujer que durante aquel día de dura pelea atendió y socorrió a los heridos y luego no pudo ser localizada.
Las tropas margariteñas saldrían de la isla a pelear al lado de sus hermanos de Tierra Firme. La historia nos los muestra en Apure, con el comandante Antonio Díaz al lado de Páez; en Carabobo, con su coterráneo el general en jefe Santiago Mariño; En Ayacucho, al lado del Mariscal Antonio José de Sucre y en El Callao, último reducto de los españoles en este continente, murieron por la libertad americana los margariteños: José González, Francisco Guzmán, Juan Ortega, Juan Cosme y Rafael Alvarado.
http://www.radiomundial.com.ve/node/216954
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Batallas Históricas en Sudamérica
¿Cómo actuó Santander frente al atentado a Simón Bolívar?
En septiembre de 1826, el Libertador, presidente vitalicio y dictador del Perú, regresó a Bogotá. Había creado a Bolivia, regida por su Constitución de Presidencia perpetua e irresponsable, que no podía imponerse en Colombia, como lo deseaba, por cuanto la Constitución de Cúcuta era inmodificable y regía hasta 1831.
Asumió la Presidencia y se atribuyó facultades extraordinarias. Contra el querer de Santander y el movimiento republicano y demócrata que lo seguía, el Congreso, a instancias de Bolívar, convocó una constituyente que debía reunirse en Ocaña para modificar la Carta.
La Convención, donde midieron fuerzas bolivarianos y santanderistas, aunque de mayoría santanderista, se reunió el 9 de abril de 1828. Sesionó por tres meses, entre agitados debates. Al cabo, viendo los bolivarianos que se imponía el proyecto santanderista, se retiraron, y la malograda Asamblea se clausuró.
Tras este fracaso, el 27 de agosto de 1828, el Libertador Presidente expidió el Decreto Orgánico, por el cual abolía la Constitución de Cúcuta y suprimía la Vicepresidencia de la República, en cabeza de Francisco de Paula Santander.
Contra el gobierno autocrático y militarista del Libertador se organizó la conjura que se precipitó el 25 de septiembre siguiente. Conmocionado por el atentado, el Libertador pensó en dimitir e indultar a los comprometidos; pero, presionado por el general Rafael Urdaneta, secretario de Guerra y Marina, cambió de parecer y ordenó iniciar procesos contra los autores y cómplices.
http://www.eltiempo.com/entretenimiento ... r/14582935
Creo que éste episodio dejó profundos rencores entre colombianos y venezolanos, especialmente porque Urdaneta mandó fusilar, con la anuencia de Bolívar, a un montón de oficiales colombianos que resultaron siendo inocentes como se ha ido demostrando a lo largo del tiempo, como el caso del Almirante Padilla, máximo ejemplo de esa purga mal hecha y casi le cuesta la cabeza a Santander.
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».
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Dany Jimenez
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Batallas Históricas en Sudamérica
Los venezolanos esperaban que aceptáramos la dictadura de Bolivar feliz mente.
Sin mencionar que si hablamos de traidores ustedes fueron quienes se separaron con ese angelito de Paez como presidente, exiliaron a bolivar y lo condenaron.
Sin mencionar que si hablamos de traidores ustedes fueron quienes se separaron con ese angelito de Paez como presidente, exiliaron a bolivar y lo condenaron.
"La única guerra que se gana huyendo, es contra las mujeres"
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Batallas Históricas en Sudamérica
Que comentario mas simplista y fuera de todo sentido historico , pero bueno, ¡no se la pueden pedir peras a un olmo!Dany Jimenez escribió:Los venezolanos esperaban que aceptáramos la dictadura de Bolivar feliz mente.
Sin mencionar que si hablamos de traidores ustedes fueron quienes se separaron con ese angelito de Paez como presidente, exiliaron a bolivar y lo condenaron.
y por cierto ya lo habia escrito ARV:
Y tenia y tiene mucha razonARV Mariscal Sucre escribió:Tristemente mi experiencia me dice que estos temas terminan siempre mal y más en esta época.
Ambas naciones manejan su historia particular del hecho, el nacionalismo fanático no permite un debate equilibrado y hoy en día la ideología ñangara pero con Iphone no permite un debate coherente.
con este tipo de tonterias no se puede llevar un debate coherente:
PD: lea que los libros no muerden
La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
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Batallas Históricas en Sudamérica
Pero sí concuerdo que cada nación hace su historia a como mejor le convenga, así que ya es como hora de que las Academias de Historia se junten para resolver esos dilemas. Aunque en éste caso sí se ha podido demostrar históricamente que la purga post-intento de magnicidio de Bolívar sí fue bastante injusta, al punto que incluso en su lecho de enfermo Bolívar renegó amargamente de esa decisión...
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Batallas Históricas en Sudamérica
No. mi estimado! yo leo mucho en estos momentos sigo ( desde. la manana) leyendo los balances de mi empresa, pero eso no es el punto. el punto es que obviamente el comentario del. paisano suyo fue realizado. con un propocito muy distinto al de debatir dos puntos. de vista historicos !
Ahora para analizar las acciones de Bolivar o Santander se tiene necesariamente que tomar en cuenta el contexto historico en el que fueron tomadas! No basta decir hicieron esto o lo otro, es necesario entender el porque de esas decisiones ! Si no se hace pues caemos en el simplismo !
Tal vez otro dia. pudieramos profundizar, pero hoy estoy desde mi telefono y no es muy comodo.que. digamos!
Ahora para analizar las acciones de Bolivar o Santander se tiene necesariamente que tomar en cuenta el contexto historico en el que fueron tomadas! No basta decir hicieron esto o lo otro, es necesario entender el porque de esas decisiones ! Si no se hace pues caemos en el simplismo !
Tal vez otro dia. pudieramos profundizar, pero hoy estoy desde mi telefono y no es muy comodo.que. digamos!
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