TovarTovar escribió:Aqui las impresiones dentro del gobierno de Israel, algunos (los mas radicales) estan emocionados por la intencion de anexionarse los territorios, otros quieren ser mas precavidos y llaman a disimular las intenciones (o mal intenciones) para evitar confrontaciones la comunidad internacional (sobretodo EEUU)
En el fondo el gobierno en general quiere anexarse esos territorios, por mas que nuestros amigos propagandistas nos quieran hacer creer en unicornios rosas... las discrepancias dentro del gobierno es la forma, el momento y el impacto en la comunidad internacional, aunque esto ultimo, hemos visto que se lo pasan por el forro una y otra vez
Slds
Disculpen ambos, Mauricio y TovarTovar, la intromisión en la
conversación.
En primer lugar, no es nada extraño que dentro del Gobierno exista discrepancia acerca de la situación de Gush Etzion, la postura del Gobierno de Israel ya ha quedado clara acerca del estatus jurídico que le corresponde y como tal ya fue clarificada en su momento, entre otras por el contexto diplomático fruto de acuerdos anteriores. Lo que es verdaderamente extraño es que dichas declaraciones no se hayan enmarcado ya dentro de un amplio proyecto no solo de
afectación de tierras baldías, sino también de integración social e incorporación del conjunto de manera efectiva, cosa que es lo que realmente molesto para las comunidades residentes, al margen de declaraciones que no aportan absolutamente nada, ni tan siquiera la carnaza que te interesaría.
Lo segundo, nunca ha sido necesaria una declaración para que las
autoridades palestinas o la "Comunidad Internacional", cuestionen o acepten la presencia continua en cualquier parte del área, y que, por tanto, esto haga necesario un tanteo por parte del Gobierno sobre el impacto que estas vayan a tener en tan apesadumbrados interlocutores. Llegar a la conclusión de que esto responde a un burdo disimulo, es a mi entender profundamente erróneo.
El problema de fondo como digo es el de no conseguir alcanzar el suficiente consenso o al menos acuerdo, no solo entre el actual gabinete israelí, sino entre el resto de fuerzas políticas israelís. Más allá de eso la legitimidad de las acciones no está tanto en la decisión israelí, respaldada sólidamente, sino en la indisimulada en el mejor de los casos, clara y profunda convicción en otros, de la ilegitimidad que tiene propio estado de israel entre esos mismos interlocutores, y hacen irrelevante cualquier negociación. Tanto en el pasado como este suceso atestigua, como en el futuro hasta que el posicionamiento en bloque de las partes interesadas sea verdaderamente solido.
Todo lo demás a mi entender son apreciaciones estériles o consideraciones que no aportan nada a un tema que no es para nada nuevo, y que encima genera las mismas respuestas recurrentes entre estos actores.