Hola todos,
Paso por aquí a dejarles esta acertada reflexión. Una muestra más de que la paz en Colombia no se logrará negociando con las bandas criminales, sino que más bien la existencia de las mismas es una consecuencia de otros problemas más profundos. Y no es trapeando los charcos de la tubería rota como vamos a secar la casa.
http://www.upb.edu.co/portal/page?_page ... siteid=234Lo que el fútbol puede realmente hacerAhora que la fiebre del Mundial ya pasó, es hora de hacer los análisis sobre lo que fue su acontecer. Dentro de estos análisis, los medios de comunicación y los periodistas deportivos deben pasar al tablero, puesto que a lo largo de este evento ocuparon un papel fundamental. No se puede negar que nos informaron sobre lo que sucedía en este certamen, pero también se les debe criticar el sobredimensionamiento que realizaron del impacto que debía tener nuestra Selección en la vida nacional.
Nuestros periodistas deportivos trataban de hacernos creer que del desempeño de nuestra Selección dependía buena parte de la paz. Pero así nuestra selección gane cinco mundiales seguidos, si los empresarios, políticos y toda la sociedad colombiana no generan una visión compartida de país en la que tenga plena cabida la justicia social, el respeto y en el que la dignidad de cada persona sea un innegociable, difícilmente tendremos el bien de la paz. En el campo de las incoherencias, uno de los canales de televisión, cuyos periodistas gritaban a todo pulmón que la selección Colombia hacía posible la paz, vetó a los otros canales para que transmitieran el retorno de esta al país: ¡Vaya muestra de paz!
Según nuestros periodistas, nuestra selección tenía la capacidad de unirnos como colombianos, pero así la tricolor gane los próximos diez mundiales, si no reconocemos la ley como único ámbito dentro del cual se deben solucionar las dificultades cotidianas, si no acatamos las normas ciudadanas que nos garantizan el respeto y la sana convivencia, entre las que debe estar la solidaridad permanente, difícilmente estaremos unidos. En este sentido, un ejemplo triste: una de las “celebraciones” dejó un saldo de 224 riñas callejeras. Un poco más de unión en torno a nuestra Selección ¡y nos matamos!
Después de las merecidas victorias, los periodistas decretaban que los colombianos teníamos que estar felices. Pero así nuestra selección gane los próximos quince mundiales, si los colombianos no podemos disfrutar de nuestras libertades y si no desarrollamos las capacidades que nos permiten relacionarnos armónicamente con los demás y con la naturaleza, difícilmente lograremos la felicidad, ya que no hay que olvidar que la felicidad es un concepto que debe ser integral.
Cada uno de los jugadores de nuestra Selección realizó su juego con un profesionalismo que nos deja la gran lección que cada trabajo que emprendamos lo debemos hacer con pasión, disciplina y siempre procurando el mejor de los resultados; se hizo merecedora del honroso reconocimiento al juego limpio; y una de sus grandes figuras obtuvo el botín de oro. Pero con toda seguridad, que ellos no sobredimensionaron su trabajo: sabían que con su juego honesto le estaban dando una gran alegría a los colombianos, pero nada más. El sobredimensionamiento lo realizaron los periodistas deportivos y sus medios de comunicación, que en muchas ocasiones parecían más agitadores sociales, olvidando que su misión social es la de informar y, sobre todo, formar a sus oyentes y televidentes.
Con razón después del Mundial, muchos colombianos piensan que la paz se nos escapó, que nada nos une y que ya no hay razones para la felicidad.
Ph.D. Nicolás Fernando Molina Sáenz
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Tierra de héroes anónimos y espíritus libres...