Hola amigos:
Tras la muerte del General Wissan Hassan, los moderados como Saad Hariri o Najib Mikati están siendo sustituidos por personajes más radicales de tendencias salafistas y vinculados a Al-Qaeda. En los funerales de Hassan, las banderas azules del movimiento de Hariri fueron sustituidas por las negras con la shahada o profesión de fe que identifican a las facciones salafistas.
El personaje fundamental en todo este lío es el jeque Ahmed Assir, el cual critica a ambos (Mikati y Hariri) por traicionarse a si mismos y a su religión. El primero por su vinculación con Hizbulá y al segundo por su escaso apoyo a la revuelta siria. Tachado de extremista, se defiende diciendo que comparte los principios de Al-Qaeda porque está con los oprimidos, pero no sus métodos. Pero simultáneamente es un maestro en la dialéctica y los dobles sentidos, por lo que no sería de extrañar que no le molesten los medios.
Ahmed Assir es un antiguo estudiante de electrónica, que acabó siendo experto en Sharia y ejerce como predicador en un templo de Sidón. Con grandes dotes oratorias y facilidad de manejo de las nuevas tecnologías. Se ha convertido en un fenómeno mediático a partir del mes de marzo en que sus seguidores ocuparon el centro de Beirut para una de sus habituales filípicas contra Hizbulá (que incluye en lo que él llama el proyecto persa) y el régimen sirio. Su página de Facebook tiene 116.000 seguidores y los viernes, sus feligreses se apelotonan en su mezquita y calles adyecentes ¿De dónde proviene su dinero? Él dice que de donativos de sus devotos, que deben ser muy generosos a juzgar por lo sofisticado de sus puestas en escena.
En España tenemos a Omar el Haddouchi, un imam radical marroquí. Condenado por terrorismo e indultado por MVI. Tiene prohibido dirigir el rezo en Marruecos, pero pasa a Ceuta y dirige el rezo en la mezquita de Al Tauba. Es considerado el promotor del viaje a Siria de tres ceutíes que luego murieron en la comisión de atentados suicidas.
Entrevista con Mohamed Al Zawahiri (El Mundo 23-10-2012)
Hermano menor de Ayman, actual jefe de Al Qaeda. Nacido en familia acomodada, condenado a muerte por su participación en el asesinato de Anuar el Sadat. En la entrevista suelta las siguientes perlas:
• El asesinato de líderes no debilita ni la organización ni la ideología de Al Qaeda, más bien al contrario: suma partidarios y ayuda a su expansión.
• Niega que Al-Qaeda esté detrás de lo Túnez, Liibia, Yemen o Egipto, y responsabiliza a occidente del estallido y de empujar a la Yihad a lo musulmanes. Incluso niega que intervenga en Siria. Seria interesante averiguar cómo lo ha podido saber si dice que no tiene contactos con Al Qaeda.
• Propone un “trato” que es que los occidentales abandonen los países musulmanes y a cambio proteger a los que residen legalmente en los países musulmanes. Suena a chantaje.
• Para remate niega que Al Andalus sea un objetivo a recuperar. Por lo visto confía mucho en la ceguera voluntaria de occidente.
Hasta otra. ><>