Estimado Valerio:
Creo que tú partes de una idea que yo no comparto y es que había una recluta obligatoria de dos legiones para los ejércitos romanos al año. Ese número, en mi opinión dependía de las necesidades militares del momento. Podía ser dos, más o menos. No sé si Vegecio lo comenta especificamente en su tratado, pero si lo hiciese posiblemente su validez no sería para tiempos de guerra. En tiempos de paz, Roma contaba sólo con los dos ejércitos consulares, con dos legiones cada uno. Conforme comienzan las conquistas de territorios se observa la aparición de ejércitos pretorianos a modo de fuerzas de ocupación, formados de acuerdo a Vegecio por una o dos legiones romanas, según la necesidad. Durante la segunda guerra púnica, dependiendo del año, se reclutan dos, tres, cuatro o hasta 6 legiones a comienzos de campaña y cuando se sufre un gran descalabro incluso más a mediados de año.
Polibio. Tomo I, Libro 2, capítulo VII (año 225 a.C.):
Salieron con los cónsules cuatro legiones romanas, compuestas cada una de cinco mil doscientos infantes y trescientos caballos. Acompañaban asimismo a uno y otro cónsul treinta mil hombres de a pie y dos mil caballos de tropas aliadas. De sabinos y etruscos, que al tiempo preciso vinieron al socorro de Roma, se reunieron cuatro mil caballos y más de cincuenta mil infantes, de los cuales, formando un cuerpo, fue enviado a las órdenes un pretor para cubrir la Etruria. De umbríos y sarsinatos, moradores del Apenino, se congregaron hasta veinte mil. De vénetos y cenomanos otros tantos, que fueron situados en el límite de la Galia para invadir la provincia de los boios y reprimir sus salidas. Éstos eran los ejércitos que defendían las fronteras del país. En Roma no estaban desprevenidos contra la probabilidad de una guerra. Tenían un ejército, que hacía veces de cuerpo de reserva, de veinte mil infantes y mil quinientos jinetes romanos, y treinta mil infantes y dos mil caballos de tropas aliadas. En los padrones enviados al Senado constaban ochenta mil hombres de a pie y cinco mil de a caballo, entre los latinos; setenta mil de a pie y siete mil de a caballo, entre los samnitas; cincuenta mil infantes y dieciséis mil caballos, entre los japiges y mesapiges unidos treinta mil infantes y tres mil caballos, entre los lucanos, y veinte mil infantes y cuatro mil caballos, entre los marsos, maruquinos, ferentanos y vestinos. Además de esto, guarnecían la Sicilia y Tarento dos legiones, compuestos cada una de cuatro mil doscientos infantes y doscientos caballos. El número de romanos y campanios inscritos ascendía a doscientos cincuenta mil infantes y veintitrés mil caballos. Con lo que el total de tropas acampadas delante de Roma sobrepasaba de ciento cincuenta mil hombres de a pie y seis mil de a caballo; y el todo de las que podían llevar las armas, tanto romanas como aliadas, ascendía a setecientos mil infantes y setenta mil caballos.
La cita trata sobre la guerra con los galos apenas ocho años antes de la llegada de Aníbal y da algunas pistas interesantes.
La primera conclusión que saco de ella, y la más demoledora en contra de lo que pensamos, es que no había esa paridad entre contingentes aliados y romanos. Los aliados aportaban más. No sólo describe ejércitos con más aliados sino que el propio censo habla de un total de 700.000 infantes disponibles de los 250.000 serían romanos y campanos (algo más de la tercera parte)
La segunda es que había legiones manipulares clásicas de 4.200 infantes y 200 jinetes que convivían con las reforzadas de los ejércitos consulares que en este caso subían hasta 5.200 infantes y 300 jinetes. Posiblemente en 218 la guerra empieza con las legiones principales (consulares y las del pretor de la Galia) ya elevadas a 5.000 o 5.200 hombres.
La tercera es menos clara. La traducción al inglés de Loeb que tengo habla de que cada cónsul lleva 4 legiones y 30.000 hombres. No tengo ni idea de lo que dirá en griego, pero a priori, si seguimos a Tito Livio, cuadraría más que fuese el total para los dos de modo que cada uno tuviese dos legiones y 15.000 aliados, lo que daría un total incluida caballería de unos 27.000 hombres en cada uno de ellos. Pero sin embargo, se dice que en Roma hay otro ejército de 53.500 soldados entre romanos y aliados. Este a priori sería idéntico a cada uno de los descritos en Loeb. Y refrenda la cita posterior que dice que en Roma se acumulan 150.000 infantes y 6.000 jinetes (en Loeb la omite). Estos serían dos ejércitos consulares de 54.000 soldados cada uno y el de reserva de 53.500. En total encajaría con el número de infantes que da, pero no con el de caballería. Polibio dibuja ejércitos de casi 54.000 hombres. Estos serían precursores de los superjércitos consulares que Polibio nos cuenta que hay en Cannas o de los que veremos en 207 con Nerón y Salinator. Sin embargo en Polibio y para el caso de Cannas se nos describe una estructura simétrica de aliados y romanos, que en principio cambia con respecto a esta. También observamos que la caballería aliada se aumenta.
Por lo que cuenta Polibio en ese capítulo y el siguiente, los romanos cuentan con un cuarto ejército de 54.000 soldados aliados en Etruria y dos contingentes aliados de 20.000 hombres cada uno en la Galia Cisalpina Oriental y en Umbría. Estos últimos atacan a los boyos, mientras un cónsul viaja a Cerdeña, y el otro permanece en Arimino.
La cuarta es que en Roma hay un ejército de reserva. Esta idea tiene una gran similitud con las legiones urbanas de las que habla Livio. Pero aquí serían 4 legiones y además habría un contingente aliado. Livio tal y como apunté también menciona en una ocasión un servicio de escolta realizado por 1.000 hombres de este contingente comentando que la mitad son aliados.
La quinta es que Roma, las primeras provincias que reforzaba en caso de crisis eran Tarento y Sicilia con una legión. Esto aparenta ser un ejército pretoriano de una legión que probablemente llevase un alae sociorum asociada.
Estos datos nos dan una serie de pistas que enlazan con cosas que salen durante la segunda guerra púnica. En 218, antes de llegar Sempronio Longo a Sicilia con su ejército consular, un contingente local habría rechazado un intento de desembarco cartaginés cercano a Lilibeo. Es posible que se tratase de esta solitaria legión movilizada durante la crisis con los galos o de una montada ese año de modo análogo. Por otra parte eso explica que el ejército de Sempronio retorne a Italia y la isla no quede desguarnecida. Además tenemos la cita de Apiano relativa a que en 217 había 13 legiones. Aparte de las dos de Hispania, las dos de Sicilia, la de Cerdeña, dos en Roma, podría haber una en la Galia, cuatro entre los dos ejércitos consulares y otra en Tarento. Polibio confirma que en 217 se refuerza Tarento (Libro 3, capítulo XXI). Por otro lado la existencia de una legión en Tarento explica que tras Cannas y después de recoger Marcelo el ejército superviviente en Canusio, Varrón cuente con una legión hasta final de año la cual entrega a Levino al inicio del año siguiente (215). Sería la que había en Tarento. Pero cuando llega en la rotación el ejército de Sicilia, esta legión retorna a Tarento. Por otro lado, la existencia de contingentes aliados umbrios hace probable que como cuenta Apiano, el contingente que sale al paso a los cartagineses en Umbría fuese de aliados umbrios y no desgajado del ejército de Servilio. Entre otras cosas porque los ejércitos consulares debían rondar los 2.400 jinetes y no parece lógica ni la cifra de 4.000 que dan Polibio y Livio ni que si los tuviese, Servilio se quedase sin caballería para entregársela a su colega.
También en Polibio leemos (Tomo I, Libro 1, capítulo VII) un episodio correspondiente a la 1ª guerra púnica, 257 a.C.:
cada navío llevaba trescientos remeros, y ciento veinte soldados de armas.
Esta cita es interesante porque si se mantiene una estructura parecida en la segunda guerra púnica, para una flota de 100 navíos, como la que en determinados momentos hay en Sicilia bajo mando de Tito Otacilio o Levino, los 120 soldados por barco suponen 12.000 hombres, o sea más o menos las dos legiones embarcadas que se describe en Livio en algún pasaje. Una flota de 25 quinquerremes llevaría unos 3.000 soldados.
Comentaste los preparativos de la llegada de Asdrúbal a Italia, pero esta es a comienzos de 207 y su derrota en Baecula a mediados de 208. Yo creo que hasta final de año muy probablemente no se conocía su venida, y la permanencia de las legiones urbanas en Roma a los que alude Livio se supone que son al inicio de la campaña de 208, mucho antes por lo tanto.
No siempre las legiones urbanas cuando salen de Roma lo hacen a un destino tranquilo. De hecho yo diría que las de 217 son las que sirven de base para el ejército que sustituye al de Flaminio aniquilado en Tresimeno; las que sustituyen a estas son probablemente mandadas a Cannas a reforzar a los ejércitos consulares; las alistadas a comienzos de 216 para sustituir a las anteriores, se integran tras Cannas en el ejército del Dictador Pera; las que reemplazan a estas en el mismo 216 marchan al ejército de Marcelo a comienzos de 215, la reclutada en 215 no está claro donde va al año siguiente pero ese mismo año marcha a combatir en Cerdeña. Las alistadas en 214 marchan a Campania en 213. Las enroladas en 213 son las que van a Etruria en 212. Las alistadas en 211 marchan nuevamente a Etruria en 210 y las que se reclutan en 210 van de nuevo a Etruria en 209. Las nuevas formadas en 209 permanecen en Roma en 208 y en 207 marchan con Salinator probablemente para formar el nuevo ejército de la Galia. Las nuevas que se forman en 207, tras su salida a Narnia ese mismo año, aparentan permanecer en Roma en 206 y es ya en 205 cuando salen a relevar el ejército de Etruria que es mandado a la Galia de refuerzo. Dependiendo del año y de la urgencia son mandadas a destinos menos activos o por el contrario a otros de rabiosa actualidad.
Bueno, creo que este post tan "cortito" va a estar plagado de consensos y disensos
Un saludo