Y me vas a permitir que ponga un ejemplo de la falta de rigor y profesionalidad del periodista. Recordemos un párrafo de los últimos artículos
La declaración de su familia
Zougam parece haber sido condenado desde el momento de su detención. Sólo en base a una actitud preconcebida puede entenderse como la Policía, el instructor y el tribunal despreciaron tener en consideración los testimonios de su hermano y de su madre, que afirman que el condenado durmió en la noche del 10 de marzo en su casa y que no se levantó hasta 9.45 del día 11 de marzo.
Su hermano Mohamed declaró ante la Policía, el instructor y el tribunal que Zougam llegó a casa entre las 23 y las 23.30 horas del día 10 de marzo y que venía de un gimnasio donde iba casi todas las noches.
Su madre (Aicha Achab) no declaró ante la Policía pero, aunque lo intentó varias veces, tampoco pudo declarar ante el juez instructor, porque Del Olmo no lo consideró pertinente.
Aicha ratificó ante el tribunal la declaración de Chaoui pero, en la sentencia, el ponente afirma que sus declaraciones «son novedosas porque la madre no ha declarado antes en la causa». Omite Bermúdez que fue Del Olmo el que no consideró «pertinente» la declaración de la madre del condenado durante la instrucción. Es decir, que su declaración no es novedosa porque la madre declarara cosas que no declaró durante la investigación, sino porque no se le llamó a declarar.
Así, la declaración de la familia de Zougham es presentada como una prueba de su inocencia ¿No es cierto? Sin embargo el periodista omite algo que consta, por ejemplo, en la Sentencia:
Chaoui, declara que su hermano estaba durmiendo a las 9:45 horas del 11 de marzo, y que se levantó y desayunó a las 10, lo que confirma su madre. Ninguno de los dos dijo explícitamente haberlo visto en la cama entre las 6:30 y las 8 horas. Estas declaraciones son novedosas porque la madre no ha declarado antes en la causa y el hermano lo hizo en la policía sin referirse a esta cuestión. En efecto, Chaoui declaró ante la policía, asistido de abogado, el día 15 de marzo de 2004, sin que hiciera mención alguna a que su hermano estuviera en su casa durmiendo en la mañana del día 11, cuando tenía que saber que había sido detenido con anterioridad por los atentados del 11 de marzo. Además, en la vista se retractó de aquellas contestaciones que en su declaración policial pudieran haber comprometido a su hermano, tales como las relativas a la compra y venta de tarjetas y a donde se guardaban.
¿Por qué para el familiar de un condenado por terrorismo cambiar de versión en favor de su hermano y omitir en declaraciones anteriores hechos de relevancia central (que su hermano recién detenido estaba con él en casa) es signo de que debe ser creído y sin embargo variaciones mucho menores en el testimonio de un testigo llevan al periodista a la conclusión contraria?
Lo dicho
Por supuesto que es aterrador pensar que un inocente sea condenado, y sin duda, a la luz de los últimos artículos de El Mundo, el abogado de Zougham hizo muy mal su trabajo. Pero no hay nada en todo lo que ha dicho que invite a pensar en malvadas conspiraciones








