Así es, responden a lecturas estratégicas por el bien de tu país. El asunto es que Bolsonaro estaba dando gratis Brasil. No había mayor imbécil para que Estados Unidos logre su cometido.
Pero, los peruanos dejaron bien en alto en al disputal de ese título a Bolsonaro. Felicitaciones de nuevo!


, dejemos los calificativos de lado y vayamos a lo importante.
Al final, no se trata de personas ni de gobiernos específicos, sino de cómo cada país lee su interés estratégico en un momento dado. Brasil tomó un camino, Perú está tomando otro, y ambos responden a realidades distintas.
En el caso peruano, más allá de simpatías o antipatías políticas, hay una lectura clara de posicionamiento geopolítico, especialmente en el Pacífico y en el equilibrio regional.
Eso no es “regalarse”, es jugar en una liga donde hoy se están tomando decisiones de fondo.
Se puede discutir si se hace mejor o peor, pero reducirlo a burlas personales no aporta mucho al análisis.
Al final, lo que importa es si esas decisiones fortalecen al país en el mediano y largo plazo. Y eso solo se verá con el tiempo, no con memes
Y?
Es una descripción de como se lograron las cosas.
Descripción que como te digo, no resiste el menor análisis serio.
Es que no entiendes. El acuerdo del cual los peruanos hacen pirotecnia tiene poco o nada de positivo para los peruanos. Y ponen en riesgo quienes ustedes mismos consideran como flujos positivos para el crecimiento de su PIB.
Sí se entiende el punto, pero varias cosas no cuadran. Decir que el acuerdo “no tiene nada positivo” para Perú es exagerar bastante. No todo es PIB inmediato; también cuenta posicionamiento estratégico, diversificar alianzas y no quedar amarrado a un solo bloque.
Sobre que se ponen en riesgo flujos económicos: Perú no está rompiendo con China ni con nadie, está equilibrando. Eso lo hacen casi todos los países medianos que no pueden darse el lujo de jugarse todo a una sola carta.
Lo de que “no hacía falta llegar a tanto porque basta una orden interna” suena más a lectura política que a realidad estratégica. Los Estados se mueven por cálculo de intereses, no solo por ideología, y eso atraviesa gobiernos de distinto color.
Brasil tomó su propio camino con los BRICS y China, perfecto, pero Brasil no es Perú. Tiene otra escala económica, otra industria y otro peso diplomático. Pensar que el modelo brasileño es replicable tal cual no tiene mucho sentido.
Justamente por eso los escenarios no son equivalentes, pero no porque uno sea “sumisión” y el otro “independencia”, sino porque cada país juega con las cartas que tiene no es pirotecnia ni obediencia ciega. Es una apuesta estratégica discutible, claro, pero bastante más racional de lo que se quiere pintar. Reducirlo a caricaturas ideológicas simplifica demasiado un tema que es más complejo.
Luego, Brasil evita estar expuesto a situaciones que podrían perjudicarlo. Y solo un imbécil como Bolsonaro lo puso en riesgo.
Eso puede aplicar a Brasil, pero en Perú no pesa realmente. Son países con escalas, riesgos y márgenes de maniobra totalmente distintos.
Brasil puede “evitar exponerse” porque tiene músculo económico y político. Perú no juega en ese nivel, ni tiene por qué copiar esa lógica.
Además, Perú no está asumiendo un riesgo existencial ni rompiendo relaciones clave; es solo un ajuste de alineamiento para ganar espacio estratégico.
Lo de Bolsonaro o no Bolsonaro es irrelevante para el caso peruano. Cada país decide según su propia realidad, no según errores ajenos.
De qué hablas?. A tu afirmación: "El acuerdo sigue viegente", la respuesta: "Así es porque es una decisión congresal y no puede ser revertido"
Qué parte está difícil de entender?
Osea, es el efecto de lo que se pudo lograr con un imbécil como Bolsonaro. Pero, como bien dices, ustedes le disputan muy fieramente a Bolsonaro y sus características de limitación cognitiva.
El problema es la conclusión que sacas.
Que el acuerdo siga vigente porque es una decisión congresal justamente demuestra lo contrario a lo que insinuas: no depende de personas, ni de presidentes, ni de “imbéciles” de turno. Está amarrado a un marco institucional.
En Perú las decisiones estratégicas no pasan por un solo tipo, pasan por Congreso, Estado y continuidad jurídica. Compararlo con Bolsonaro o reducirlo a “limitación cognitiva” no aporta nada al análisis.
Así que no, no es un “efecto Bolsonaro” versión peruana. Es simplemente una decisión de Estado, te guste o no.
Te das cuenta como el pobre de derechas peruano no logra diferenciar medidas que lo perjudican o ponen en riesgo lo que a pecho inflado se enorgullecen?
Me autocito nuevamente:
Curioso argumento. Primero era que todo obedecía a “órdenes externas”, luego que era culpa de tal o cual sector, y ahora además resulta que hay que juzgarlo todo como si el desenlace ya estuviera escrito.
Autocitarse no convierte una opinión en hecho, ni mucho menos en profecía cumplida. Decir que “no hacía falta llegar a tanto” es fácil cuando se mira el tablero con el diario del lunes.
Además, reducir decisiones de Estado a una caricatura ideológica puede servir para el desahogo, pero no explica cómo funcionan realmente los equilibrios políticos, económicos y estratégicos en un país como Perú.
Así que sigamos el debate, claro, pero sin asumir que disentir equivale a no entender, ni que cuestionar una lectura sea negar la realidad. A toro pasado todos afinan el diagnóstico; lo interesante es discutir cuando las decisiones aún están en juego.
Te das cuenta que hasta ahora no has percibido el grado de riesgo que se han metido? Los puede perjudicar!!!!
Aún más. Estás asumiendo que algo de bueno debe haber . Osea, tienen una cabeza informal en la que no saben qué es ese "algo bueno" que creen vendrá, solo han dicho "sí señor" y listo. Y de allí han hecho pirotecnia.
Claro, claro… nadie vio el riesgo, todos firmaron con los ojos cerrados y repitiendo “sí señor”. Suena lógico para una decisión que pasó por Estado, Congreso y marco legal.
Que se reconozca que hay riesgos no significa asumir que es un suicidio estratégico. La diferencia es que algunos ven riesgo y otros ven riesgo gestionable, que no es lo mismo.
Lo del “algo bueno debe haber” tampoco es fe ciega; es asumir que los Estados no hacen pirotecnia gratis. Que los beneficios no sean inmediatos o no se puedan resumir en una cifra bonita de PIB no los vuelve imaginarios.
Pero bueno, si la tesis es que todo fue un acto reflejo y que nadie calculó nada, entonces sí: Perú acaba de descubrir la geopolítica… ayer.
Ves como haces pirotecnia? A ustedes les gusta celebrar subcampeonatos o terceros lugares, no?
Son tan irrelevantes que no es Trump quien va a visitarlos personalmente para hablar con el gobierno. Perú es un tema secundario y de fácil dominio.
Lo de los “subcampeonatos” también es interesante. Parece que si no eres potencia global con portaaviones nucleares, todo lo demás es celebrar terceros puestos. Con ese estándar, medio planeta vive de consuelo.
Que no vaya Trump en persona ya lo dice todo, ¿no? Como si la política exterior funcionara a base de selfies presidenciales. A veces justamente lo secundario y “fácil” se maneja por canales institucionales, no con shows.
Y sobre la “irrelevancia”, es curioso: si es tan irrelevante, ¿por qué tanto esfuerzo en advertirnos de los riesgos y del desastre que se viene?
Pero bueno, sigamos: pirotecnia cuando conviene, irrelevancia cuando conviene más. Es una postura bastante cómoda, la verdad.
Lo demás es demagogia zurda.. intragable.