Para el AFJT, un avión entrenador avanzado, se iba a emplear un motor ya desarrollado y ampliamete probado, y una empresa del tamaño de Airbus no fue capaz de presentar un modelo viable en los tiempos requeridos. Y sí, el pasotismo gubernamental no ayudo precisamente, pero hablamos de Airbus.
Me parece que seguiré siendo pesimista con este modelo hasta que se demuestre lo contrario.
Eso ya lo decidieron nuestros gobernantes hace cincuenta años y en ello seguimos.



