TIGRES DE LA PAMPA DICEN ADIÓS A SU MÁS FIEL CAMARADA
Aeronaves F-5 Tigre III dejaron la Base Aérea Cerro Moreno para iniciar una nueva historia en tierras australes.
Con el cielo, el mar y el desierto como telón de fondo, el jueves 18 de marzo, los F-5 Tigre III dejaron atrás el que fuera su hogar por 34 años, la Base Aérea Cerro Moreno, asiento de la Vª Brigada Aérea de Antofagasta.
La bandada de aviones, encabezada por su nuevo líder, el Comandante del Grupo de Aviación N° 12, Comandante de Grupo (A) Sergio Romero, se alejó de los cielos nortinos no sin antes premiar con una formación aérea a todos quienes observaban, ya con nostalgia, este hito histórico.
Momentos antes, el Comandante en Jefe de la Vª Brigada, General de Brigada Aérea (A) Manuel Quiñones Sigala se despidió del Comandante Romero y sus pilotos, deseándoles éxito en su nuevo camino por los australes cielos de Punta Arenas.
CEREMONIA DE DESPEDIDA
En la ceremonia oficial de despedida del material F5 Tigre III, realizada el viernes 12 en la losa de operaciones de Cerro Moreno, la emoción se hizo presente en los rostros de quienes trabajaron junto a esta noble aeronave, y en los que se alejaban de Antofagasta, para seguir acompañándole hacia Magallanes.
Así, en el contradictorio sentimiento que embarga al Grupo N°7, “los Tigres de la Pampa”, se funden tanto la tristeza por el alejamiento de su más fiel camarada en el aire, como la alegría de su permanencia al cuidado de los cielos australes, en la Base Aérea de Chabunco, de Punta Arenas.
En formación militar, el personal de la Vª Brigada y las dotaciones de los Grupos de Aviación N° 7 y N°12, con sus respectivos líderes, el Comandante de Grupo (A) Alex Voigt y el Comandante de Grupo (A) Sergio Romero, desearon a sus equipos profesionales de oficiales, mecánicos y personal, sabiduría y éxito en las nuevas empresas mutuas: el Grupo N°7 con la llegada de los aviones F-16, y el Grupo N°12 con un teatro de operaciones completamente diferente al de Antofagasta./pos