Vaya chorrada. Lo lógico es que en un combate a gran escala se destruyan vehículos.
Con su curioso criterio, la batalla del «Valle de las lágrimas» durante la guerra del Yom Kippur debió ser un terrible desastre israelí, pues la 7ª Brigada israelí perdió dos tercios de sus tanques. Sus posiciones quedaron sembradas con los restos de al menos sesenta tanques Centurion. Por ejemplo, los de estas imágenes:


Nótese que en el fondo de la segunda fotografía se ve algún vehículo más. Hubo tantos tanques destruidos, que algunos aun siguen en las colinas:

Vaya desastre ¿No le parece? Al final de la batalla, a la 7ª Brigada solo le quedaban veinte tanques útiles. Claro que...
Claro que la 7ª Brigada había derrotado a una división acorazada, otra mecanizada y una brigada acorazada sirias (con unos quinientos tanques, otros tantos blindados, y un millar de cañones de apoyo), destruyendo quinientos blindados (al menos 260 fueron tanques) y no solo rechazó el ataque, sino que contraatacó y penetró en territorio sirio: esos veinte tanques supervivientes persiguieron a los restos de dos divisiones.
Eso sí, el combate fue tan intenso que se pudieron hacer muchas fotos de tanques Centurion destrozados, que sirvieron para que propagandistas con los mismos escrúpulos que usted hablaran de victorias sobre el enemigo israelí.
Saludos











