Hola Albretch Achilles!
Que lejos están los días de Marzo de este año, no?
Al igual que a ti (y casi sin temor a equivocarme, diría que casi a todos los que departimos aquí) a mi me sorprende la miriada de desatinos y errores monumentales rusos, desde la alta política (una invasión tan flagrante, que lo que hizo fue dar un campanazo de alerta y aglutinar a una adormecida Europa en torno a una revitalizada OTAN ), hasta las decisiones militares más nimias (ataques frontales en lugar de buscar maniobrar); pasando por la planificación inicial, las torretas de tanque que vuelan 35 mts en vertical, el fuego amigo, la decepcionante actuación de sus plataformas aéreas más avanzadas (SU-34 lanzando bombas tontas

), la rigidez operativa, la lentitud para tomar decisiones que podrían salvar vidas y equipos, la desastrosa movilización, el manejo informativo mentiroso, irreal, impersonal e indigno (que diferencia con Zelinsky: el "actorcito", "payaso", "marico" resultó un hombre capaz de cohesionar a un país desmigajado en horas dificiles: desde el valiente "no me ofrezcan asilo, denme armas" hasta las alocuciones televisivas serenas, descarnadamente realistas, cercanas a la población, y sobre todo, tan personales que tocaron resortes ocultos a los ucranianos mas desesperanzados, fortaleciendo la resolución de todo el pais). Esa era la Rusia que metía tanto miedo? Parece que si no fuese por el enorme arsenal nuclear, la menguada OTAN del 2020 llegaba a Moscú sin despeinarse. Un abrazo.