Pero, en realidad, no se trata de un vehículo nuevo, sino de una modificación realizada en Cuba a los modelos BTR-60 que ya se utilizaban en la isla.
Lo que es seguro es que, a día de hoy, la industria militar cubana ha adquirido una gran experiencia en la modificación y actualización, para adaptarlos a nuevas necesidades, de los vehículos que ya tenía en su arsenal

