Uno de mis tios abuelos, durante nuestra guerra incivil en la que lucho en el bando republicano por "lealtad geografica", siempre decía que fue un especialista en llegar a pueblos y ocupar la mejor casa al grito de "¡usted no sabe quien soy! Tenía la cara de hormigón armado, más morro que espalda y ninguno de los paisanos que fueron a la guerra con él lo contradijo nunca, así que tal vez fuera verdad.
Mi pariente también contaba que la victoria de Franco en Alfambra fue gracias a él. Que ese día estaba de guardia y cuando vio llegar la caballería salió por patas arrastrándo a toda su división tras él...
El tio tenía el don de contar historias

A todo hombre tarde o temprano le llega la muerte ¿Y cómo puede morir mejor un hombre que afrontando temibles opciones, defendiendo las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?" T. M.